Arroyo formaliza el recurso en el Supremo por las obras sin licencia del Hospital Naval para frenar su conversión en centro definitivo
El Ayuntamiento denuncia que el Gobierno actúa de espaldas a la ciudad eludiendo permisos municipales y amparándose en una emergencia que consideran injustificada

Fotografía de archivo del Hospital Naval / Ayto. Cartagena

Cartagena
La alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, ha endurecido el discurso contra el Gobierno de España por la paralización de infraestructuras críticas para el municipio. Según Arroyo, el futuro de la Ciudad de la Justicia, la casa cuartel de la Guardia Civil y la variante de mercancías de Alumbres —fundamental para el puerto y el Corredor Mediterráneo— depende exclusivamente de que "el Gobierno de España trate con cariño a Cartagena y le dé celeridad" a estos proyectos.
La regidora ha sido tajante al vincular estas obras a la aprobación de unos presupuestos que, a su juicio, brillan por su ausencia. "No voy a entrar, son al final excusas", ha señalado Arroyo, insistiendo en que el Ayuntamiento ya ha puesto todo de su parte, "hasta cediendo las parcelas". Además, ha puesto el foco en el aislamiento ferroviario: "Seguimos aislados, estamos peor que el siglo pasado... nos resta competitividad todo lo que está sin hacer por parte del Gobierno de España".
Conflicto urbanístico en el Hospital Naval
El otro gran frente de batalla es el antiguo Hospital Naval. El Ayuntamiento ha recurrido ante el Tribunal Supremo las obras ejecutadas por el Ejecutivo central para la atención de inmigrantes, al considerar que se están realizando "sin licencia, sin permiso del ayuntamiento, de espaldas al ayuntamiento".
Arroyo ha subrayado que el consistorio no permitirá que esta instalación se convierta en algo definitivo. "Vamos a ver qué nos contestan, pero todo lo que se está haciendo en el Naval... se hace de espaldas al ayuntamiento y eludiendo todos los permisos", ha explicado la alcaldesa. Aunque los técnicos municipales intentan supervisar la zona, Arroyo ha reconocido las dificultades: "No sé si dan, desconozco hasta dónde pueden llegar, pero si hacen su trabajo, por supuesto".
Finalmente, la alcaldesa ha exigido que se cumpla la palabra dada sobre la provisionalidad del centro. "No se puede convertir en una instalación definitiva", ha sentenciado, recordando que el compromiso es "ir bajando, reduciendo la asistencia, la presión asistencial conforme se fueran construyendo los CETIS" en otros puntos de España.

Teresa García Navarro
Licenciada en Filología Hispánica y en Periodismo. Más de 30 años ligada a la comunicación. Comenzó...




