“Cuando al puerto le va bien, Cartagena prospera”. Quince décadas de historia portuaria
Desde los diques del XIX hasta la logística global del XXI, la prosperidad local ha ido de la mano de la actividad portuaria

ENTREVISTA I Luis Miguel Pérez Adán. Cartagena vincula su desarrollo histórico al impulso de su puerto
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Cartagena
Cartagena ha celebrado recientemente el 150 aniversario de la creación de la Junta de Obras del Puerto, el organismo que en 1875 impulsó la transformación definitiva de la bahía en un puerto moderno y competitivo.

Puerto de Cartagena / APC

Puerto de Cartagena / APC
Para analizar su origen y evolución, la Cadena SER ha conversado con el cronista oficial de la ciudad, Luis Miguel Pérez Adán, quien subraya que la creación de la Junta respondió a la necesidad adaptar la infraestructura portuaria al auge minero y comercial que vivía la ciudad en el siglo XIX.
“La Junta de Obras del puerto de Cartagena se crea en el año 1875, en ese contexto de modernización portuaria que se había impulsado desde el Estado Liberal tras la ley de puertos de 1851”, explica. La bahía era extraordinaria desde la Antigüedad, pero las infraestructuras resultaban insuficientes para absorber el volumen comercial derivado del auge minero de la Sierra de Cartagena-La Unión. “Tenía que dejar de ser ese puerto militar para hacer un puerto moderno y competitivo, y por eso nace la Junta”.
En aquellos años, la ciudad crecía demográfica y económicamente al calor del plomo y la plata. El puerto se convirtió en la salida natural de esa riqueza. “Si el puerto no funcionaba, la ciudad se resentía. Y esa ecuación todavía no ha cambiado”.
Entre las figuras clave del desarrollo estratégico del puerto, Pérez Adán destaca a Jorge Juan, a quien considera “una pieza esencial en la planificación naval de todo el siglo XVIII”, además de los ingenieros de caminos del siglo XIX y los empresarios mineros y comerciantes que exigían infraestructuras acordes a su actividad exportadora.
Las obras determinantes fueron los diques de abrigo a finales del XIX, los faros, los espigones de La Curra y Navidad, la ampliación de los muelles comerciales y, ya en el siglo XX, la expansión hacia la dársena de Escombreras. “Ese salto es lo que ha permitido la industrialización, el desarrollo energético posterior, y ahí es donde el puerto ya entra dentro de esa modernidad económica contemporánea”.
Puerto y ciudad
Para el cronista, la relación entre Cartagena y su puerto no es coyuntural, sino estructural. “Cartagena no se entiende sin su puerto y su puerto no existe sin Cartagena”, resume.
Desde la fundación cartaginesa en el 229 a.C., pasando por Roma, la etapa medieval, la monarquía hispánica, la época borbónica, la exportación minera del XIX o la industrialización del XX, el puerto ha sido el eje vertebrador. “Cada momento de esplendor urbano en Cartagena coincide con un puerto fuerte. Cuando el puerto crece, Cartagena prospera, y cuando el puerto se debilita, la ciudad lo va a sufrir”.
Hoy, convertido en plataforma logística global, con actividad industrial, energética, militar y turística, especialmente a través del tráfico de cruceros, el puerto sigue marcando el pulso económico de la ciudad. “Mientras sigan entrando barcos por su bocana, seguirá latiendo la identidad misma de Cartagena. Cuando veamos que no entra ningún barco empezaríamos a detectar que algo en Cartagena no está funcionando”.

Nazaret Navarro
Periodista y presentadora en Radio y Televisión de la Región de Murcia. Actualmente, conductora de 'Hoy...




