"¿Es extraño sentir culpa por estar viva?" La mirada de Mahgan Farhang, investigadora iraní en la UMU
Activista por los derechos de mujeres y de la infancia, vive desde Murcia la angustia por su país y defiende "escuchar la voz de la gente" en Irán

Mahgan Farhang, investigadora iraní en la UMU
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Murcia
Mahgan Farhang ha puesto rostro estos días a una realidad que a menudo llega desdibujada por la censura y el ruido informativo. Investigadora iraní y activista por los derechos de las mujeres y la infancia, realiza su doctorado en la Universidad de Murcia mientras sigue con inquietud las noticias que llegan desde su país. En Hoy por Hoy Murcia pidió tiempo y calma para hablar desde lo humano, lejos de la prisa.
"En Irán, durante mucho tiempo, hemos vivido bajo un gobierno dictatorial religioso que ha convertido la vida cotidiana de todos en un infierno", dijo con claridad. "Las matanzas, los fusilamientos, la represión… y, al mismo tiempo, una apariencia de lucha antiimperialista que ha confundido a muchos".
Cada mañana, reconoce, despierta con una pregunta corta y brutal: "¿Cuándo terminará esta pesadilla y será libre Irán?". Y confiesa otra espera íntima: "Estoy siempre esperando un mensaje de mi familia o de mis amigos".
Estar a salvo… y sentir culpa
Vivir en un lugar seguro no le borra el miedo. "Esta sensación de estar aquí mientras mis seres queridos en Irán están bajo fuego o como rehenes del régimen me angustia profundamente", explica. Asegura que piensa en sus estudiantes al conocer cada ataque: "Recuerdo a quienes están en esa ciudad o región… y es desgarrador".
Habla de un trauma colectivo: "Todos estamos sufriendo una ira y un dolor compartidos. Es muy duro sentir cuánto nos diferenciamos quienes hemos vivido bajo la oscuridad y la opresión del resto". Y formula una frase que desarma: "¿Es realmente extraño sentir culpa simplemente por estar viva?"
También señala una realidad incómoda que observa desde España: "Me duele ver que hijos de familias del régimen celebran en paz aquí o en otros lugares seguros, sin ninguna preocupación. Yo, como investigadora y activista, observo, pero mantengo distancia".
La infancia, la primera en perder
Cuando estalla una guerra, "lo primero que se pierde es la seguridad y la tranquilidad". Farhang centra su trabajo en la infancia y enumera el daño inmediato: educación interrumpida, acceso a la salud truncado, derechos básicos en suspenso. A eso se suma la exposición a imágenes de destrucción, muerte y amenazas constantes. El resultado, dice, es un miedo y una ansiedad colectiva "prácticamente irreparables".
Sobre el ruido informativo, Farhang advierte: "En teoría, en estas circunstancias se debería escuchar a los canales oficiales… pero en la República Islámica todos los medios están controlados por el Estado". Cuenta que quienes logran conectarse a Internet a través de Starlink "a veces se sorprenden de lo que realmente ocurre". Y recuerda jornadas de cortes de Internet y represión en las que, asegura, "debemos prepararnos para conocer un volumen muy alto de crímenes".
Desde la distancia, comparte también el sentir de la diáspora iraní en España: "Hay personas vinculadas al régimen con ingresos poco transparentes; algunas aparentan combatirlo para identificar a los demás. Muchas son profundamente conservadoras". Por eso, insiste, mantiene una prudente distancia.
Un mensaje claro a Teherán… y una petición a Murcia
Si pudiera dirigirse al gobierno iraní, Farhang no da rodeos: "Deben cesar las amenazas y la violencia contra su propio pueblo". Pide además que países vecinos y actores internacionales den un paso al frente: "Que anuncien por canales de mediación su voluntad de poner fin a la violencia y escuchar la voz de la gente".
¿Y qué puede hacer la ciudadanía en la Región de Murcia? Farhang apela a algo sencillo y poderoso: "Compartir esta conciencia con los demás y ayudar a entender la diferencia entre un régimen dictatorial y su pueblo".
Sobre la posición del Gobierno de España, responde desde su doble mirada de activista e investigadora: "Veo al presidente como una figura con visión humana y espero que esa mirada —y la de sus responsables políticos— se oriente a apoyar a las personas sin voz en Irán y al deseo de un Irán libre".
Quién es Mahgan Farhang y por qué está en la UMU
Mahgan Farhang ha llegado a Murcia para realizar su investigación doctoral en la Universidad de Murcia. Al principio estuvo en la Facultad de Comunicación, pero —tras algunas dificultades y al no encontrar un encaje académico adecuado— solicitó su traslado al Departamento de Sociología y al programa de doctorado correspondiente.
"Creo que con el profesor Marcos Alonso Bote Díaz he comenzado un camino diferente en mi vida investigadora", afirma. Desde esa nueva línea de trabajo articula su mirada sobre derechos humanos, género, infancia y sociedad con el rigor académico que exige su tesis y el compromiso público que guía su activismo.
En los últimos días, Farhang ha compartido su testimonio en distintos medios, y hoy ha querido detenerse en Hoy por Hoy Murcia para contar cómo se vive el miedo, la censura y la esperanza cuando el corazón —y la familia— siguen lejos.

Paco Sánchez García
Procedente de la emisora de su pueblo (Bullas), desde 2004 forma parte de la SER, siendo su primer destino...




