“El acta es personal del concejal, no del partido”: María Dolores Ruiz, no adscrita en el pleno de Cartagena
La edil, que abandonó MC en febrero de 2025, defiende que los concejales no adscritos pueden mantener su acta mientras la ley así lo establezca

María Dolores Ruiz, concejal de Cartagena / Ayuntamiento de Cartagena

Cartagena
La salida de Diego Salinas del grupo municipal de Vox y su paso a la condición de concejal no adscrito ha reabierto el debate sobre el papel que desempeñan estos ediles dentro del Ayuntamiento de Cartagena. Para conocer cómo se ejerce la política sin el respaldo de un grupo municipal, en Hoy por Hoy Cartagena hemos hablado con María Dolores Ruiz, concejal no adscrita desde febrero de 2025 tras abandonar Movimiento Ciudadano.
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
ENTREVISTA I María Dolores Ruiz, concejal no adscrita en Hoy por hoy Cartagena
Ruiz considera que la situación de Salinas no es comparable con la de otros concejales no adscritos, al continuar formando parte del gobierno municipal. “Diego no va a ser un concejal no adscrito en sentido estricto porque continuará en el gobierno. Tendrá despacho, ordenador, funcionarios… Un concejal no adscrito como soy yo no tiene nada de eso”, explica.
En lo relativo al trabajo municipal, Ruiz asegura que no ha notado grandes diferencias en la elaboración de iniciativas. “Yo siempre he trabajado de forma bastante independiente, sobre todo en temas de patrimonio, que es lo que me interesa y defiendo”, señala.
Donde sí ha percibido cambios es en el acceso a la información municipal. Según explica, ahora obtiene los expedientes con mayor rapidez. “Cuando estaba en el grupo municipal tenía que pedir la información a través de un compañero y tardaba muchísimo. Desde que soy concejal no adscrita me llega directamente a casa y hay mucha más agilidad”, asegura.
Ruiz también reconoce que la ruptura con su antiguo grupo municipal fue uno de los episodios más duros de su trayectoria política. “Fue una de las peores experiencias de mi vida. Nadie se interesó por las razones por las que pedía una asamblea interna y llegué a sentirme como una apestada”, afirma.

María Dolores Ruiz, concejal en el Ayuntamiento de Cartagena / Ayuntamiento de Cartagena

María Dolores Ruiz, concejal en el Ayuntamiento de Cartagena / Ayuntamiento de Cartagena
Aun así, defiende que su decisión fue coherente con sus principios. “No me arrepiento en absoluto. Para mí la ética está por encima de todo”.
Entre los avances que destaca de su trabajo en el Ayuntamiento se encuentra el impulso al inventario municipal de bienes muebles, una obligación legal que, según explica, podría ponerse en marcha próximamente. “Es un trabajo que llevo realizando desde 2020 y permitirá saber exactamente qué patrimonio tiene el Ayuntamiento”.
También señala avances en la protección de zonas arqueológicas del municipio. “El Defensor del Pueblo ha admitido un expediente sobre los planes especiales para yacimientos históricos y ya aparecen en los presupuestos”, explica.
Sobre la polémica en torno al acta de concejal tras abandonar un partido político, Ruiz defiende que es una decisión personal. “Si yo hubiera pensado que debía dejar el acta, la habría dejado. Pero la ley es clara: el acta es del concejal”.

María Dolores Ruiz, concejal en el Ayuntamiento de Cartagena / Ayuntamiento de Cartagena

María Dolores Ruiz, concejal en el Ayuntamiento de Cartagena / Ayuntamiento de Cartagena
En su caso, asegura que su salida de la política institucional está cerca. “Seguramente me iré a casa tranquila cuando termine esta legislatura. Esto desgasta muchísimo y he sacrificado mucho tiempo personal”.
Eso sí, afirma que seguirá vinculada a la defensa del patrimonio desde el ámbito asociativo. “Continuaré trabajando desde la asociación cartaginesa, pero ya fuera de la política”.
A pesar de las dificultades, Ruiz asegura que se siente tranquila con el camino recorrido. “Voy con la cabeza muy alta y me siento muy orgullosa de haber defendido mis ideales y de haber trabajado por Cartagena”.




