Los Coloraos abren su museo, su tradición y su obra social a Hora Cofrade para mostrar la esencia del Miércoles Santo murciano
Hora Cofrade recorre la historia de la Archicofradía de la Sangre, conversa con su vicepresidente, presenta a la primera mujer estante del Cristo de la Sangre y conoce la obra social de la cofradía

MURCIA
La Archicofradía de la Sangre, conocida popularmente como los Coloraos, ha abierto las puertas de su museo y de su tradición centenaria en una edición especial de Hora Cofrade emitida desde el propio barrio del Carmen. Un recorrido radiofónico por la historia viva del Miércoles Santo murciano, que este año incorpora además un hito: la presencia, por primera vez, de una mujer entre las estantes del Cristo de la Sangre.
El vicepresidente de la Archicofradía, Gregorio González, acompaña al equipo del programa en un recorrido por el Museo de la Sangre, un espacio que reúne durante todo el año los doce pasos que procesionan cada Miércoles Santo: desde San Vicente, la Samaritana o Jesús en casa de Lázaro, hasta la Negación de San Pedro, la Lanzada, la Dolorosa y el emblemático Cristo de la Sangre, obra maestra de Nicolás de Bussy. González ha recordado que se trata de la procesión más antigua de Murcia, fundada en 1411, y que cada año reúne a miles de personas en momentos tan simbólicos como el cruce del Puente Viejo, donde la emoción se multiplica entre cofrades y espectadores.
El especial ha presentado también a Soledad Ruiz, la primera mujer que cargará el Cristo de la Sangre en sus casi seis siglos de historia. Ruiz ha explicado que hereda el puesto de su padre, estante durante décadas, y asegura que vivir la salida del Cristo será “un sueño cumplido” y un momento de enorme carga emocional. Su testimonio, lleno de sentimiento, anticipa uno de los instantes más esperados del próximo Miércoles Santo.
El programa ha visitado además el taller de la obra social de los Coloraos, un espacio de trabajo solidario sostenido por cerca de una veintena de mujeres voluntarias. Desde pulseras y rosarios hasta túnicas infantiles, recuerditos y artesanía para los rastrillos benéficos, todo se elabora a mano para financiar proyectos solidarios dentro y fuera de la Región. Entre ellos, la colaboración con la Fundación Aladina, a la que la cofradía ha conseguido realizar una aportación económica significativa gracias a la venta de artículos elaborados en el taller. Las responsables describieron la iniciativa como “una fábrica de solidaridad”, nacida de forma espontánea hace casi veinte años y convertida hoy en una seña de identidad de la institución.
El especial concluye recordando que el Museo de la Sangre permanece abierto casi todo el año, recibiendo colegios, visitantes y devotos, y que tanto la tradición como la labor social de la cofradía se mantienen gracias al empeño de quienes, generación tras generación, continúan transmitiendo la devoción por los Coloraos. Un homenaje radiofónico a una de las instituciones más queridas y reconocibles de la Semana Santa murciana.




