La asociación Por un Mar Vivo sostiene que el vertido de Torre Pacheco estaba planificado y no fue accidental
La autora del vídeo entrega las pruebas a la Guardia Civil para exigir una sanción ejemplarizante
Cartagena
La lucha ciudadana por la protección del Mar Menor ha vuelto a chocar de frente con la realidad. Unas imágenes grabadas en la Rambla de la Maraña, en Torre Pacheco, han encendido todas las alarmas al mostrar un presunto vertido de aguas grises con fuerte olor proveniente de una de las mayores empresas ganaderas de la Región de Murcia. Carol Riviere, integrante de la asociación Por un Mar Vivo, fue quien documentó la escena tras recibir un aviso de la red vecinal y no duda de la intencionalidad del acto.
"Pude ver en primera persona este vertido de aguas grises que olían mucho", explica Riviere, quien se personó ante la Guardia Civil y el Seprona para formalizar una denuncia que ya está en manos de la justicia. Para la activista, la disposición de la infraestructura no deja lugar a dudas sobre la naturaleza de lo ocurrido. Al ser preguntada por la posibilidad de que fuera un fallo técnico, su respuesta es tajante: "Por la forma en la que estaban puestas las tuberías, esto estaba hecho adrede". Según su testimonio, la instalación no encajaba con un accidente y el escenario contaba con un detalle que reforzaba sus sospechas: la presencia de seguridad privada en el punto exacto del vertido.
La tensión en el momento de la grabación fue evidente. "Había personas vigilando ahí que me llamaron la atención cuando se percataron de que yo había grabado esto", relata la autora del vídeo, señalando que el tubo vertía directamente desde las instalaciones de la mercantil. Para la asociación, la presencia de estos vigilantes en el lugar y el hecho de que el vertido fluyera sin control hacia la rambla —que desemboca inevitablemente en la laguna salada— supone un desafío a todas las normativas ambientales actuales.
Lo que más indigna a los colectivos de protección ambiental es que este tipo de episodios sigan ocurriendo a pesar de la crisis ecológica que atraviesa el ecosistema. "Sinceramente me parecía alucinante; no me creía que todavía años después, con todos los problemas y consecuencias que sabemos, podamos encontrar estas actuaciones", confiesa Riviere. Desde la plataforma vecinal, que mantiene una red de vigilancia constante, esperan que esta denuncia no caiga en saco roto y que, de confirmarse el delito, se aplique una "sanción ejemplarizante" que disuada a otras grandes empresas de comprometer el futuro del Mar Menor.

Teresa García Navarro
Licenciada en Filología Hispánica y en Periodismo. Más de 30 años ligada a la comunicación. Comenzó...




