¿Otra vez 'en el mercado'? Consejos para no perderse en la vuelta a la vida social
Javier Santoro y Anna Gil Wittke desmontan mitos y ansiedades sobre volver a relacionarse tras una ruptura, en una nueva entrega de Hablando Claro en Hoy por Hoy Murcia
Anna Gil Wittke: cuando toca volver a socializar
Murcia
Volver a relacionarse después de una ruptura tiene algo de vértigo, algo de ilusión y mucho de interrogantes. ¿Cuándo es buen momento? ¿Por qué cuesta tanto arrancar? ¿Y si la primera cita me sale fatal? En Hablando Claro, el espacio semanal que Anna Gil Wittke comparte cada jueves en Hoy por Hoy Murcia, la psicóloga y sexóloga analiza esta montaña rusa emocional acompañada del sociólogo y sexólogo Javier Santoro, que desmonta varios de los miedos más comunes.
La trampa silenciosa de muchas parejas: dejar de cuidar los vínculos
Según Santoro, hay un fenómeno tan habitual como poco confesado: "Una relación larga da compañía y estabilidad, pero también puede llevarnos a dejar de crear vínculos nuevos… e incluso a descuidar los que ya teníamos".
El especialista recuerda que los vínculos sociales —no solo de pareja— son un pilar de salud mental. Tener amistades, compartir aficiones y mantener redes propias hace que: vivamos mejor, nos relacionemos mejor, y también nos ayuda a salir antes del agujero cuando una historia se acaba.
La idea central es clara: la pareja no debería ser la única barrera entre nosotros y la soledad.
¿Cuándo volver a relacionarse? Spoiler: no hay fecha fija
Aunque muchos buscan una especie de "plazo recomendado", Santoro desmonta ese mito. Cada duelo tiene su propio ritmo. "Si estás llorando todos los días, no toca una cita. Toca pedir ayuda".
Pero añade algo importante: volver a la vida social no significa buscar pareja. Significa volver a lo que hace bien: actividades que nos conectan con otros, hobbies, una exposición, un concierto, un taller, o simplemente quedar con alguien para charlar.
Ese regreso paulatino, explica, es como el entrenamiento ligero de un boxeador lesionado: "No vuelves al combate, pero sí a lo que te mantiene fuerte".
Primera cita: dejar de intentar "gustar" y empezar a "comprobar"
El vértigo de la primera cita, ese clásico que activa nervios incluso en quienes se creen inmunes, también tiene truco. Santoro explica que muchos la afrontan con la llamada "mentalidad de conseguir": el deseo de gustar, de que salga bien, de que esa persona encaje sí o sí. Una presión autoimpuesta que convierte el encuentro en un examen y dispara la ansiedad. Frente a eso, propone cambiar el enfoque y abrazar la "mentalidad de comprobar", una mirada mucho más amable que parte de una pregunta sencilla: ¿Quién será esta persona en mi vida? Puede que no sea nadie, o quizá una amistad inesperada, una buena conversación o simplemente un rato agradable en un sitio nuevo.
Con ese cambio de perspectiva, la cita deja de vivirse como una oposición emocional y pasa a ser una experiencia en sí misma: descubrir un restaurante, reírse un poco, o simplemente charlar sin más expectativas que pasarlo bien. Y ahí, según Santoro, está la clave para rebajar la presión y abrir la puerta a lo que pueda surgir sin forzar nada: "entre dos horas de Instagram y dos horas conversando en un sitio bonito, suele ganar lo segundo", recuerda.
Conversación: lo clásico funciona… pero un toque original marca la diferencia
En esa primera toma de contacto, explica Santoro, no hace falta reinventar la rueda: las preguntas clásicas siguen funcionando. Interesarse por el trabajo, por cómo ha ido la semana o por algún detalle cotidiano permite arrancar la conversación sin forzar nada. Pero para que la cita no suene a guion repetido, el sociólogo recomienda incluir también preguntas más originales, siempre bien contextualizadas, inspiradas en algo que la persona haya visto, leído o escuchado recientemente. Ese pequeño marco previo ayuda a que lo inesperado resulte natural y a que la conversación fluya sin brusquedades.
Lo que sí conviene evitar, subraya, son los terrenos minados. La política, las opiniones polarizadas, las comparaciones con ex parejas o comentarios que recuerden a relaciones pasadas pueden dinamitar la cita antes de empezar. La originalidad, en ese sentido, debe apoyarse en un motivo claro y no en un afán de impresionar. Cuando la pregunta nace de una curiosidad genuina y no de la necesidad de brillar, la conversación suele avanzar con más calma y autenticidad.
Sexo, pareja o solo afecto: todo es válido si se comunica sin miedo
Una de las claves de la charla llegó al hablar de deseo. ¿Puede apetecer sexo pero no pareja? ¿O al revés? ¿O simplemente cariño sin expectativas?
Santoro lo resume así: "Son caminos distintos. Y también existe el punto intermedio: hay quien solo quiere afecto, un abrazo viendo una película, sin compromiso ni sexo".
El reto está en identificar qué se quiere de verdad… y decirlo sin disfraces. Y, al mismo tiempo, dejar espacio para que la vida sorprenda: mucha gente que proclama querer solo algo casual acaba en una relación estable. Y viceversa.
Cuidar las relaciones también cuando estamos bien
Antes de despedirse, Anna Gil y el invitado dejaron un mensaje importante: No esperemos a una ruptura para volver a socializar. Cuidar vínculos es una forma de cuidarnos a nosotros mismos.
Santoro, docente en programas de autoestima y sexología con más de 50.000 seguidores, cerró agradeciendo que existan espacios para hablar de relaciones "porque la satisfacción con nuestros vínculos es clave para la felicidad".
Paco Sánchez García
Procedente de la emisora de su pueblo (Bullas),...Procedente de la emisora de su pueblo (Bullas), desde 2004 forma parte de la SER, siendo su primer destino Cadena SER Noroeste (Caravaca de la Cruz). En 2011 pasó a formar parte de Radio Murcia - Cadena SER. En la actualidad presenta y dirige Hoy por Hoy Murcia, labor que compagina con sus estudios de Periodismo en la Universidad de Murcia (UMU).