El Ayuntamiento de Cartagena planta cara a Sabic: "No permitiremos que se vayan de rositas"
Alcaldesa y consejeros exigen a la multinacional y al grupo Mutares un plan de futuro que garantice los más de dos mil empleos directos e indirectos en la comarca

El Gobierno regional y el Ayuntamiento de Cartagena plantan cara a Sabic "No permitiremos que se vayan de rositas" / ser

Cartagena
La incertidumbre sobre el futuro de la planta de Sabic en Cartagena ha marcado la reunión de urgencia mantenida este lunes entre el Comité de Empresa, la alcaldesa Noelia Arroyo y los consejeros de Industria y Empresa del Gobierno regional. Ante la inminente llegada del grupo inversor Mutares y el temor a un cierre del denominado "Hexágono 1", las administraciones han lanzado un mensaje de unidad y firmeza sin precedentes. La alcaldesa ha sido especialmente tajante al dirigirse a la propiedad actual y a los posibles compradores, señalando que, del mismo modo que se han dado todas las facilidades para la implantación de la industria, "se lo vamos a poner muy difícil para que se vayan de rositas sin cumplir con su compromiso con el territorio". Arroyo ha recordado que Cartagena es una "alfombra roja para las inversiones", pero ha advertido que no permitirá que se abandone a centenares de familias que hoy viven un auténtico drama personal por una "situación de inseguridad muy compleja".
Desde la parte social, el representante del comité de empresa, Pascual Sánchez, ha vuelto a defender la viabilidad de las instalaciones mediante proyectos de innovación que la compañía mantiene bloqueados. Sánchez ha explicado que llevan años luchando por una "caldera de biomasa para generar vapor que ahorraría consumo de gas natural", una inversión que daría futuro a la planta y evitaría la destrucción de "350 trabajadores directos y más de 2.000 empleos indirectos con la empresa auxiliar". El portavoz de los trabajadores ha lamentado que, a pesar de que la planta está ahora mismo "a máxima carga cumpliendo con sus compromisos comerciales", la plantilla sigue sumida en una "situación de incertidumbre, sin ningún tipo de información" sobre qué ocurrirá cuando Mutares tome el control definitivo de las acciones entre junio y julio.
Por su parte, la consejera de Empresa, Marisa López Aragón, ha detallado la ofensiva diplomática que el Gobierno regional está llevando a cabo en Madrid y Bruselas para proteger el polo industrial de Escombreras. López Aragón ha destacado que Cartagena es clave para la "autonomía estratégica" de la Unión Europea al fabricar moléculas críticas que no se pueden comprar fuera, asegurando que el Ejecutivo autonómico está "trabajando en la defensa del empleo y de la industria química" mediante la solicitud de fondos del Fondo Soberano y de Competitividad. La consejera ha sido clara al afirmar que "Cartagena es un polo industrial estratégico y no vamos a permitir la pérdida de tejido productivo sin dar la batalla", garantizando que estarán "muy vigilantes y muy garantes" para que se cumplan todas las medidas sociales oportunas.
En la misma línea, el consejero de Industria, Juan María Vázquez, ha insistido en que el plan industrial de la Región de Murcia identifica a la comarca de Cartagena como el gran motor económico del próximo decenio, por lo que no se puede retroceder ahora. El responsable de Industria ha subrayado que la prioridad absoluta es que "no haya ninguna pérdida de empleo", recalcando que Europa ha aprendido la lección con crisis anteriores como la de los microprocesadores: "No es tanto el decir cuánto cuesta producir algo, sino cuánto nos cuesta no disponer de algo", ha argumentado para justificar la necesidad de mantener la producción de policarbonato en suelo cartagenero. Según el consejero, el Gobierno regional mantendrá una "mesa abierta con el Comité de Empresa para que el intercambio de información pueda ser permanente" en estas semanas decisivas.
Ante la falta de compromisos firmes por parte de la multinacional, el conflicto se trasladará ahora a la calle como medida de presión. El Comité de Empresa ha confirmado que el próximo 10 de abril se concentrarán en la Plaza del Ayuntamiento para que la opinión pública sea consciente de la gravedad de la situación. Pascual Sánchez ha advertido que están dando "la oportunidad a Sabic de que se haga responsable social de estos trabajadores", pero que, de no producirse avances en la reindustrialización o en los planes de empleo para reubicar a los operarios mayores de 50 años, el calendario de movilizaciones será mucho más contundente. La alcaldesa Noelia Arroyo ha concluido la comparecencia reiterando que, ante un ecosistema industrial tan maduro y una mano de obra tan cualificada, lo lógico es "hablar de garantizar ese futuro y no de destruir lo que tanto trabajo nos ha costado levantar".

Teresa García Navarro
Licenciada en Filología Hispánica y en Periodismo. Más de 30 años ligada a la comunicación. Comenzó...




