“No podemos dar la calidad que queremos”: la falta de espacio en el Conservatorio de Cartagena
La directora denuncia que el proyecto del nuevo edificio sigue paralizado pese a la cesión del terreno

María José Castaño, directora del Conservatorio de Música de Cartagena / SER

Cartagena
El Conservatorio de Cartagena vuelve a alzar la voz ante la falta de espacio y el retraso en la construcción de su nuevo edificio.
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REPORTAJE I Desde el Conservatorio de Música en Hoy por hoy Cartagena
La directora del centro, María José Castaño, denuncia una situación que se prolonga desde hace años y que está afectando tanto a las condiciones de enseñanza como al crecimiento del alumnado.

Conservatorio de Música de Cartagena / SER

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En la actualidad, el conservatorio cuenta con cerca de 748 alumnos y alrededor de 98 profesores, una cifra que evidencia la dimensión del centro frente a unas instalaciones claramente insuficientes. “El conservatorio ya nació pequeño desde su génesis”, explica Castaño, quien recuerda que el edificio se ocupó de forma urgente y nunca llegó a adaptarse a las necesidades reales.

Conservatorio de Música de Cartagena / SER

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El problema principal es la falta de espacio. El centro dispone de apenas 22 aulas para todo el profesorado, lo que ha obligado a habilitar cabinas de estudio como aulas improvisadas. “Las hemos tenido que adaptar porque es que no entrábamos”, señala la directora. Incluso se ven obligados a utilizar por las tardes aulas del instituto Ben Arabí, un entorno que no reúne las condiciones acústicas necesarias para la enseñanza musical.

María José Castaño, directora del Conservatorio de Música de Cartagena / SER

María José Castaño, directora del Conservatorio de Música de Cartagena / SER
“Necesitamos justo lo contrario que en un aula convencional, hay que mitigar el sonido y aquí no se puede”, apunta. La convivencia con la actividad del instituto llega a situaciones tan llamativas como tener que impartir clase mientras se escuchan balonazos o entrenamientos deportivos.
Esta situación, que en principio debía ser provisional, se ha convertido en estructural. “Se está enquistando el asunto”, lamenta Castaño, que recuerda que ya en 2019 se planteó la ampliación del conservatorio como una necesidad urgente.

Conservatorio de Música de Cartagena / SER

Conservatorio de Música de Cartagena / SER
Aunque el proyecto ha dado algunos pasos administrativos, como la cesión del terreno y la aprobación presupuestaria para redactar el proyecto, el proceso sigue paralizado. “Falta ese primer paso, que es la redacción del proyecto”, indica. Desde la administración, añade, la explicación es la falta de personal técnico. “Nos dicen que todo a su tiempo, pero los hechos son los que son”.

“No podemos dar la calidad que queremos”: la falta de espacio en el Conservatorio de Cartagena / Conservatorio de Música de Cartagena

“No podemos dar la calidad que queremos”: la falta de espacio en el Conservatorio de Cartagena / Conservatorio de Música de Cartagena
A esta falta de infraestructuras se suma la carencia de recursos materiales. El centro no dispone de una renovación adecuada de instrumentos, especialmente pianos, fundamentales en la formación musical. “Necesitamos pianos, violines, cuerdas… y con el presupuesto del centro no podemos asumir esos costes”, explica.

Conservatorio de Música de Cartagena / SER

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Pese a todo, la demanda sigue creciendo. El conservatorio mantiene una alta demanda de plazas y se ha convertido en un centro de referencia, especialmente en especialidades como flamenco o instrumentos eléctricos. Sin embargo, la directora advierte de que la falta de instalaciones limita la calidad educativa. “Estamos con un margen muy reducido de acción y a veces no podemos dar todo lo que nos gustaría”.

Conservatorio de Música de Cartagena / SER

Conservatorio de Música de Cartagena / SER
Tras siete años al frente del centro, Castaño reconoce la frustración por la falta de avances. “Yo pensaba que esto sería una realidad antes de irme, pero estamos casi en el punto de partida”, admite.
“No sé si me voy a jubilar viendo el conservatorio”, dice con sinceridad. El solar donde debería levantarse el nuevo edificio sigue vacío. Un espacio que, en palabras de la directora, representa más que un proyecto educativo. “Es mi sueño”.




