En el nombre de hoy, con José Miguel Rojo: "Un siglo es demasiado"
Columna de opinión del politólogo y profesor de Ciencia Política y Opinión Pública de la UMU
En el nombre de hoy: "Un siglo es demasiado"
Murcia
En el nombre de hoy, 30 de marzo, hablamos de las elecciones en la Universidad de Murcia, la mayor institución docente e investigadora de la Región. Estas elecciones, aunque parezcan una cosa interna, tienen implicaciones para el conjunto de la sociedad. No solo porque quien más y quien menos tiene a un hijo, sobrino o amigo estudiando o trabajando entre las paredes de la centenaria institución, sino porque el resultado del 21 de abril mandará un mensaje simbólico al conjunto de la ciudadanía.
En un momento de fuerte cuestionamiento de la ciencia, el feminismo y algunos otros consensos básicos, la Universidad de Murcia puede dar una lección de compromiso democrático, o todo lo contrario, certificar y elevar intelectualmente el clima de regresión.
Por primera vez en más de 100 años, una mujer podría vestir el birrete negro. Aunque no está claro que este vaya a ser el desenlace final porque dos candidaturas masculinas (lideradas por buenos gestores, dicho sea de paso) han entendido que este hito histórico todavía puede esperar seis años más. Total, quien tanto esperó, no desespera. Los hombres seguimos teniendo una valiosa confianza en nosotros mismos y reclamamos con seguridad lo que pensamos que nos pertenece. Nos cuesta ceder, a mí el primero, dar un paso atrás, ocupar una discreta segunda línea, aceptar que ahora no toca. Tendremos que aprender a perder, que no es una herida en nuestro vigor, sino un aprendizaje de generosidad vital.
La única razón detrás del imperio masculino en Convalecencia es, obviamente, la compleja estructura de prejuicios y sesgos de género que, aunque neguemos, nos domina. A las candidatas, catedráticas solventes y muy conocidas, les pido arrojo para liderar sin esencialismos, pero con esencia, una esencia diferente que convenza a una amplia mayoría de que ya es hora de acabar con esta anomalía. Y que el cambio simbólico traiga otros cambios materiales reales. Y, si es posible, que practiquen la sororidad, esto es, la hermandad frente a la depreciación o el cuestionamiento.
Nos enfrentamos a un momento histórico y simplemente, como universitarios, debemos estar a la altura.
José Miguel Rojo