Autogol y drama final en Tarragona: el Real Murcia cae ante el Nàstic
Los granas salieron mejor en la segunda parte, empataron gracias a Ortuño, pero Jon García se metió en propia en el descuento (2-1)

Óscar Gil ante el Nástic / Real Murcia

Murcia
Los partidos del Real Murcia no están exentos de momentos de alegría y drama en cuestión de minutos. Su cita en Tarragona no iba a ser menos. Con el equipo bien plantado, dando Cristo Romero el primer susto en el minuto uno, rápidamente el Nàstic contraatacó con una jugada que sacó Jorge Sánchez bajo palos y, en segunda instancia, Gazzaniga.
Y de ese primer "uy" en la grada murcianista congregada en Cataluña, un mano a mano en el minuto 10 con la firma de Baselga puso el 1-0. Gazzaniga se quedó a media salida y a Jon García le ganó la espalda. Era momento de reaccionar y lo intentó el Murcia.
Conforme avanzó la primera parte, la dupla Benito-Flakus se quiso activar y el esloveno tuvo un disparo cruzado que se fue fuera. Fue lo único potable de los primeros 45 minutos. En el tramo final, el Nàstic cogió la sartén por el mango y el meta grana tuvo que emplearse a fondo.
Una segunda parte con un Murcia más activo
Tras vestuarios quiso redimirse el Real Murcia. Flakus lo intentó desde lejos y la pegó mordida, una clara contestación al Nàstic, que sí quería la pelota con posesiones largas, pero que no terminaba de llegar al último tercio de campo. Cuando el encuentro empezó con transiciones rápidas, Curro Torres pidió revisión al FVS y perdió el challenge porque el árbitro entendió que no hubo penalti sobre Cristo Romero.
Casi de manera consecutiva -unos tres minutos después- el colegiado le pitó penalti al Nàstic por entender que hubo empujón sobre Mier. Pablo Alfaro pidió el challenge, hubo revisión y el árbitro anuló su primera decisión.
Con cambios y movilidad, el partido se reinició con los cambios del entrenador grana y hubo conexión Narro-Ortuño para que el yeclano anotase con un gran testarazo en el minuto 67. Fue el momento del Murcia y cuando el Nàstic bajó prestaciones. Poco después, con todo de cara y el empate a uno en el marcador, Pedro Benito se sacó un disparo en el área que hizo que Rebollo hiciera un paradón para evitar el segundo pimentonero.
Aún tuvo tiempo para hacer daño el equipo local y Gazzaniga tuvo que medir otra vez bajo palos para realizar una buena parada. Los últimos minutos fueron también eléctricos hasta el pitido final con jarro de agua fría incluido: una jugada por banda derecha del Nàstic con un centro que acabó en la red del Murcia porque Jon García la metió en propia puerta. Un 2-1 que dejó a los granas con un sabor de boca amargo.

Rubén González
Graduado en Periodismo. Ejerciendo como redactor de Deportes en Radio Murcia Cadena SER desde febrero...




