De los bolos huertanos a la operación bikini: la ciencia se cuela en la tradición murciana
El Laboratorio de López Nicolás explica cómo la física, la química y la biomecánica están presentes tanto en un juego de la huerta como en el entrenamiento de fuerza
De los bolos huertanos a la operación bikini: la ciencia se cuela en la tradición murciana
MURCIA
La ciencia no solo está en los laboratorios, también se esconde en la huerta de Murcia, en las tradiciones populares y en gestos cotidianos que repetimos sin darnos cuenta. Esa es la idea central del último episodio de El Laboratorio de López Nicolás, que bajo el título “De los bolos huertanos a la operación bikini: la física de la fuerza” propone un viaje divulgativo que conecta cultura popular y conocimiento científico.
De los bolos huertanos a la operación bikini la ciencia se cuela en la tradición murciana
El programa arranca en pleno ambiente huertano, entre barracas y fiestas de primavera, para analizar uno de los juegos tradicionales más emblemáticos de la Región: los bolos huertanos. José Manuel López Nicolás explica que cada lanzamiento es, en realidad, un ejercicio de física aplicada, donde entran en juego conceptos como la energía cinética, el rozamiento con el suelo, el giro de la bola o el llamado efecto Magnus, similar al que se produce en un balón de fútbol con efecto.
La preparación del carril de tierra, afinada durante generaciones, responde a lo que la ciencia denomina coeficiente de rozamiento, mientras que el uso de maderas específicas —como el guayacán para las bolas o el almez para los bolos— demuestra un conocimiento empírico de la ciencia de materiales. Todo ello sin fórmulas ni pizarras, aprendido a base de experiencia y observación.
El episodio da un giro tras las fiestas para enlazar esta tradición con un tema muy actual: la llamada operación bikini. A partir de ahí, López Nicolás explica cómo el entrenamiento de fuerza comparte principios físicos con los bolos huertanos y por qué es clave no solo para la estética, sino para la salud. La fuerza mejora la densidad ósea, previene la osteoporosis, combate la pérdida de masa muscular asociada al envejecimiento y tiene efectos positivos sobre el metabolismo, el sistema cardiovascular e incluso el cerebro.
El programa también aborda el auge de herramientas como las bandas elásticas, destacando su resistencia progresiva, su bajo impacto sobre las articulaciones y su utilidad para entrenar en cualquier lugar. La conclusión es clara: tanto en un carril de bolos como en el gimnasio, entender cómo funciona el cuerpo y cómo se genera la fuerza es una forma de comprender mejor el mundo que nos rodea.