Los últimos números de la mañana en 'La Milagrosa'
Michelle, Gladys y Elgin relatan su experiencia tras conseguir los últimos puestos de la jornada después de horas de espera desde la madrugada para solicitar el informe de vulnerabilidad en Cartagena

Conexión segundo día de regularización en Cartagena
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Cartagena
Segundo día en Cartagena que se repite la escena frente a las oficinas del edificio 'La Milagrosa'. Una hilera de rostros que custodian un lugar en la fila después de horas en ella para lograr uno de los documentos más valiosos en el proceso de regularización como es el informe de vulnerabilidad. Para Michelle, Gladys y Elgin, la jornada de este martes ha sido más que positiva puesto que han obtenido los últimos números disponibles de la mañana. "Hemos venido a las siete para hacer la cola", relata Michelle, quien recalca que, a pesar de su madrugón, ya había decenas de personas esperando antes que ella.

Los últimos número de la mañana en 'La Milagrosa' / ser

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La suerte jugó un papel crucial en los últimos minutos de la entrega de turnos. Gladys, que acompañaba a su hijo Elgin en el proceso, cedió su lugar para que Michel pudiera acceder al trámite. "Yo alcancé a ver que el policía iba a dar los últimos dos papeles y dije: ya, me quedé fuera", confiesa la afortunada, agradecida por el gesto de su compañera de fila, con quien bromea.
El sueño de la regularización como motor de vida
Detrás de cada número hay una biografía marcada por la migración y la búsqueda de estabilidad. Michelle, de origen colombiano, lleva cinco años en España y ya está regularizada, pero hoy ejerce de representante de una prima que busca su oportunidad. "Llegué en busca de oportunidad porque mi familia ya había migrado; todo se fue dando en perfección", explica sobre su propia experiencia en Cartagena. Para ella, el proceso actual es una puerta abierta que sus compatriotas no deben dejar pasar: "Es una gran oportunidad para mostrar de verdad lo buenos que somos, la mano trabajadora y los sueños que muchas veces las limitaciones del país no permiten cumplir".

Los últimos número de la mañana en 'La Milagrosa' / ser

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En el caso de Gladys, nicaragüense, la motivación es puramente familiar. Tras seis años trabajando en España, ha logrado traer a su hijo Elgin, de 20 años, quien llegó el pasado diciembre. "Para mí es una alegría muy grande, ya son seis años de estar separada de él", afirma emocionada. Su hijo, aunque tímido ante los micrófonos, tiene claro su objetivo tras haber realizado cursos de electricidad en su país de origen: "La decisión de quedarse es para trabajar y buscarse una vida aquí, que es mucho mejor".
Obstáculos burocráticos y el miedo a los plazos
A pesar del optimismo, la burocracia sigue siendo un escollo. Mientras que para los ciudadanos colombianos obtener antecedentes penales es un proceso sencillo por internet, en Nicaragua la situación es más compleja. "Allá tiene que ser con un poder o personal. Como yo soy su madre, los pude sacar, pero tienen tres meses de vencimiento y estamos preocupados por si no dan los plazos", explica Gladys, consciente de que el proceso de regularización tiene como fecha límite el 30 de junio.

Los últimos número de la mañana en 'La Milagrosa' / ser

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La meta final de estos trámites no es sólo un permiso de residencia, sino la plena integración en la sociedad. Gladys lo resume con la esperanza de una madre que quiere vivir cerca de los suyos: "Que estudie, que se prepare, que aquí hay muchas oportunidades para crecer y salir adelante".




