El robo de un motor valorado en 45.000 euros reabre la alarma en los centros de buceo de Cabo de Palos
El centro Islas Hormigas sufre un duro golpe económico a las puertas del puente de mayo mientras el sector sospecha del regreso de las mafias al puerto

El robo de un motor valorado en 45.000 euros reabre la alarma en los centros de buceo de Cabo de Palos / Centro de Buceo Islas Hormigas

Cartagena
La tranquilidad ha saltado por los aires esta madrugada en el puerto de Cabo de Palos. Lo que parecía una racha de calma tras meses de vigilancia y cámaras de seguridad se ha roto con un nuevo robo que ha golpeado directamente al centro de buceo Islas Hormigas. Al abrir las instalaciones para comenzar la jornada, los responsables se han encontrado con "la ingrata sorpresa" de que a una de sus embarcaciones le faltaba el motor, una pieza clave para su actividad diaria.
Juan Carlos Farra, uno de los responsables del centro afectado, no oculta su impotencia ante un suceso que se repite a pesar de las medidas disuasorias. "Pensábamos que ya se había terminado o que iba a haber menos presencia cacos por las cámaras, pero parece ser que no y esta noche hemos tenido fiesta", relata a Radio Cartagena. El perjuicio económico es enorme, nos dice, "ya que se trata de un motor Yamaha de 300 caballos con apenas dos años de antigüedad". "La cifra es muy fresca porque es nuevo y tiene un valor de 45.000 euros; no es un gasto fácil de cubrir", reconoce Farra, que añade además, ha sido "un golpe que llega en el peor momento posible, justo cuando el sector encara el inicio de la temporada y el próximo puente de mayo".
El robo no sólo supone un roto en las cuentas del centro, sino también un auténtico rompecabezas logístico para atender a los clientes que ya están en la zona. "Tenemos grupos de Valladolid que han venido porque allí es fiesta y ahora estamos intentando solucionar el problema para que no se sientan perjudicados y puedan disfrutar de la reserva marina", explica Farra. A pesar del contratiempo, el centro ha podido reorganizarse gracias a que disponen de otras embarcaciones, aunque esto no elimina la inquietud se ha extendido en otros centros de la zona.
La sombra de las mafias que operan en el litoral de Cartagena vuelve a planear sobre el puerto. Juan Carlos coincide con la sospecha de que este tipo de motores de gran potencia están en el punto de mira por su utilidad para actividades ilícitas. "Lamentablemente, por la gran cantidad de pateras relacionadas con la inmigración y la droga, nuestras embarcaciones están en el ojo del huracán desde hace años", afirma con resignación. Ahora toca, además de las diligencias y denuncias pertinentes, que la Guardia Civil revise las grabaciones de seguridad para tratar de identificar a los autores. La Asociación de Centros de Buceo ya ha dado la voz de alarma para que todos los compañeros revisen sus barcos.
El sentimiento general en el sector es de vulnerabilidad en una época del año donde se juegan gran parte de los ingresos anuales. "El no dormir, el estar intranquilos y no saber si al empezar el día vas a poder dar el servicio por este problema es ahora mismo nuestra principal preocupación", concluye Farra. Por ahora, el sector permanece vigilante y a la espera de que las pesquisas policiales den algún fruto antes de que el esperado buen tiempo traiga consigo una nueva oleada de robos en estos centros que ya han visto mermados sus recursos en anteriores etapas.

Teresa García Navarro
Licenciada en Filología Hispánica y en Periodismo. Más de 30 años ligada a la comunicación. Comenzó...




