Del campo de fútbol al campus: una campaña bronca que retrata viejos prejuicios
Rosa Peñalver compara en su columna el machismo sufrido por una entrenadora en Alemania con el tono de la campaña al Rectorado de la Universidad de Murcia

Desde mi claro del bosque: 'campaña bronca'
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Murcia
La campaña electoral al Rectorado de la Universidad de Murcia encara su desenlace marcada no solo por los programas, sino también por un clima enrarecido que poco tiene que ver con el espíritu universitario. Así lo expone Rosa Peñalver en su columna Desde mi claro del bosque, donde pone voz a una reflexión incómoda: el ruido, las descalificaciones personales y los prejuicios de género han pesado demasiado en un proceso que debería haberse centrado en ideas y proyectos.
Peñalver arranca su análisis lejos del campus, en un estadio de fútbol. El reciente nombramiento de una mujer como entrenadora titular del Unión Berlín sirve de espejo para evidenciar hasta qué punto el problema no es la falta de formación ni de méritos, sino la resistencia a aceptar a mujeres en puestos de liderazgo. Las críticas machistas, las dudas interesadas sobre su valía y la necesidad del club de salir a defender su currículum dibujan un escenario que, advierte, no es ajeno a otros ámbitos.
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DescargarCuando el prejuicio pesa más que el currículum
Ese mismo patrón, sostiene la ex presidenta de la Asamblea Regional, se ha repetido en las elecciones al Rectorado de la UMU. Pese a contar con candidaturas respaldadas por trayectorias sólidas en docencia, investigación y gestión, durante la campaña se ha intentado desacreditar a alguna de las aspirantes desde lo personal, cuestionando méritos e incluso atribuyendo logros a terceros. Una estrategia que, lamenta, desdibuja el debate académico y empobrece la vida universitaria.
La conclusión de Peñalver es tan clara como preocupante: a veces, las diferencias entre el campo de fútbol y el campus universitario son mínimas. En una institución con siglos de historia, llamada a ser faro de pensamiento crítico y razón, el ruido ha terminado pareciéndose demasiado al de las gradas. Esta tarde, las urnas decidirán si la Universidad de Murcia da un paso adelante o si, una vez más, los viejos prejuicios siguen marcando el partido.




