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Juliette Binoche: "Hay que saber trabajar fuera de los códigos machistas. Envejecer ante la cámara te obliga a ser veraz"

La actriz francesa recibe el Premio Donostia que reconoce su espectacular trayectoria en la que ha ganado todos los grandes premios y ha trabajado con autores como Godard, Kiarostami, Kieślowski, Chantal Akerman, Assayas o Claire Denis

La actriz Juliette Binoche, posa este domingo en San Sebastián donde esta noche recogerá el Premio Donostia que otorga la 70 edición del certamen. EFE/ Juan Herrero. / Juan Herrero (EFE)

San Sebastián

La mera presencia de Juliette Binoche es magnética. Su voz, su mirada, sus gestos, son los de una estrella tranquila sin nada de impostura. Como si fuera consciente de que una rueda de prensa exige la misma concentración que un papel de los múltiples personajes que ha interpretado. Su trayectoria, la de una de las mejores actrices del cine europeo, es espectacular. Comenzó en el año 83, cuando apenas tenía 20 años, con Liberty Belle, de Pascal Kané, y su carrera despegó de inmediato. Tanto que pronto tuvo un casting para una película de Jean-Luc Godard, el padre de la Nouvelle Vague recientemente fallecido.

"Con Jean-Lu tuvo que pasar una serie de casting que duraron mucho tiempo. En el último ensayo tenía que estar desnuda y recitando un poema mientras me peinaba el cabello, en esa época yo trabajaba como cajera y tenía conjuntivitis. El contraste entre lo que me pedían como actriz y mi día a día trabajando como cajera eso es algo que permanece en mi memoria. No me eligió para el papel, pero creó uno para mí. En ese momento me di cuenta de que el realizador no es una persona que vaya a ayudarte en ese recorrido interior, con Godard fue como una ducha fría, sentía una especie de conflicto y contradicción con él. No fue una relación fácil, pero aprendí que hay que esta siempre preparada y esto no es el recreo del colegio. Me enseñó todo eso que es esencial", recuerda de aquella época en la que aún no se dedicaba a tiempo al oficio.

Después vendrían películas con Louis Malle, Léos Carax, rechazó a Spielberg para hacer 'Tres colores: Azul' con Kieslowski -papel con el que ganó la Copa Volpi en Venecia y un César-, y su carrera explotó con el salto americano de la mano de Ralph Fiennes, primero con 'Cumbres borrascosas' y después con 'El paciente inglés'. Una interpretación que le valió un Oscar, un Bafta y un Oso de Plata en Berlín. Binoche ha seguido seleccionando papeles en inglés pero nunca se ha despegado del cine de autor. Siempre ha tenido olfato para elegir y seguir trabajando en mujeres que realmente le interesan. Y por eso, no ha notado con el paso del tiempo un desinterés en su trabajo.

"No sé si es que que yo tengo mucha suerte con algunos realizadores, pero no lo siento así. Hay otras mujeres que sufren esta situación, quizás en un cine más codificado. También hay que saber decir que no a ese tipo de películas, como en el cine americano, a veces me han llamado para ser 'la esposa de' y he dicho no,. Hay que saber saltar a lo desconocido y hay que saber rechazar papeles en los que solo se nos ve de una manera. Hay que saber trabajar fuera de los códigos machistas, como me criaron en esa independencia, yo enseguida lo detecto", respondía en rueda de prensa y apostillaba. "La belleza transluce la verdad, cuando un actor es transparente y veraz no importa la edad, ni las ideas preconcebidas. Ese el desafío".

Como decía Édith Piaf, no se arrepiente de nada, y en todos sus trabajos busca lo mismo. Crecer con el personaje. "Cuando interpreto un papel, nunca trato de juzgar, solo amar esos papeles con sus luces, sombras y contradicciones. Lo que más me interesa es que haya un recorrido interior, cada uno estamos aquí para vivir una evolución. Todo ese recorrido es lo que más me interesa en la interpretación", explica de sus últimos papeles en los que ha trabajado con Assayas, Kore-eda, Honoré y, por supuesto, con Claire Denis, quien le ha dedicado unas bonitas palabras. "Juliette es alguien a quien le gusta vivir una vida plena, no solo como actriz, siempre lo hace todo en profundidad, no puede dejar sitio a algo que pueda ser una frustración. En ella siempre veo plenitud".

Ambas presentan en el Festival de San Sebastián 'Fuego', nueva película en la que vuelven a explorar el deseo y los cuerpos, pero el Premio Donostia lo recibirá de manos de otra buena amiga, Isabel Coixet, con la que rodó 'Nadie quiere la noche'. "Coixet es alguien a quien admiro profundamente, es inteligente, rápida, culta, le encanta la poesía y la literatura, me recuerda a mi madre, le gusta coger el toro por los cuernos. Fue duro el rodaje pero superamo muchas pruebas juntas, estoy encantada de que sea ella quien me entregue este reconocimiento.

Este galardón que reconoce su trayectoria no implica que Juliette Binoche esté aflojando el ritmo. Tiene en cartera varios proyectos, como una película a presentar en Donosti de Christophe Honoré, un nuevo proyecto con Umberto Passolini en el que interpretará a la Penélope de Ulises, y está terminando de rodar una serie. Dará vida a Coco Chanel en 'The New Look', serie de Apple TV+ que está dirigiendo Julia Ducournau, la primera directora en ganar en solitario la Palma de Oro en Cannes.

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