La salud mental reflejada en cómics
Por qué nos cuesta hablar de salud mental, cómo se elige a un terapeuta y lo necesario que es llegar a conectar con él
La salud mental reflejada en cómics
El 10 de octubre fue el día de la salud mental y el periodista Francesc Miralles nos ha acompañado para recomendarnos dos libro estilo cómic donde se trata el tema de la importancia de tener una buena salud mental. En ellos se explican situaciones a través de viñetas con diálogos para llegar a un público más amplio, porque este es un problema que nos afecta a todos, tanto a adolescentes como a adultos. Los dos libros de los que nos habla son del psicólogo Pablo R. Coca creador del universo @occimorons, que reivindica la importancia de los vínculos, del poder de lo colectivo para la salud mental.
En su primer libro, "Esas cosas que nos pesan", Pablo R. Coca compartía la historia de Occi. Un personaje que emprendía su propio camino de autoaprendizaje hasta dar el paso de ir al psicólogo. Un cómic que ayudaba a visibilizar la importancia de la salud mental y que ha ayudado a desmitificar el tabú de ir al psicólogo. En su nuevo libro, "Durante la tormenta", el autor habla del acompañamiento, la interdependencia, los límites y, en definitiva, la necesidad de cuidar y cuidarnos.
¿Por qué todavía nos cuesta hablar de salud mental?
En la juventud han aumentado los problemas de salud mental, pero por lo menos ahora se habla abiertamente. "El primer problema que ha habido siempre con la salud mental es que siempre ha estado estigmatizada", mucha gente no se atreve a decir que está deprimida, que tiene ansiedad, "lo que se consigue con esta ocultación es que se agrave el dolor y el sufrimiento". Esto es muy típico de las épocas de crisis, la pandemia empeoró los datos de salud mental sobre todo de los jóvenes. "Cualquier proceso de sanación empieza por la aceptación", si una persona no va hacia los orígenes del problema se va a ir repitiendo.
¿Cómo se elige un terapeuta?
Hay tantas líneas y variedades además de personas que se dedican a la salud mental y no saben empatizar con los pacientes. "Yo diría que las variables que tenemos que tener en cuenta, la más importante es la afinidad, si tú estas delante de una persona pero no te sientes cómodo, por mucho que a ti te pueda gustar esa línea terapéutica, no vas poder hacer un trabajo efectivo". Hay que buscar la confianza y un buen estilo comunicativo.
Pablo R. Coca en su libro "El iceberg de la enfermedad mental" hace un gráfico reflejando un iceberg en el que se representa, en la punta la respuesta de la sociedad y debajo todo lo que se esconde detrás de las enfermedades mentales, experiencias previas, miedos, inseguridades... Al final estas situaciones de sufrimiento mental se ven muy poco desde fuera, pero si encontramos un buen terapeuta podemos llegar al fondo del problema.
Sigue habiendo un tabú que en ese mismo libro, se cuenta que hay que aprender a respetar las emociones de quién las está sufriendo. "Las emociones de cada persona son su universo, su mundo y es algo que no podemos menospreciar". Tampoco se puede entrar dentro del juego de la persona del pobre de mí, si se sigue la corriente tampoco se ayuda, es necesario cambiar de tema a un aspecto agradable de la vida de esa persona, "no hay nadie que esté cien por cien en la oscuridad".