Bochorno en la final de la Copa de Argentina: jugadores y aficionados de Vélez llegan a las manos en la grada después de la derrota
Central Córdoba celebró el primer título de su historia tras los incidentes que mancharon el partido

Jugadores y aficionados de Vélez Sarsfield confrontan en la grada / @TYCSports vía X

Se cruzaron líneas rojas en la final de la Copa de Argentina que midió este miércoles a Vélez Sarsfield y Central Córdoba. El estadio 15 de abril de Santa Fe iba camino de albergar la gran fiesta del fútbol del país, pero acabó siendo escenario de un escándalo. Y es que después de ver amenazada toda una temporada de dominio en liga y haber quedado a las puertas del título copero, los hinchas de Vélez desplazados pagaron su frustración con los futbolistas. Y el ambiente, caldeado, llegó a desbordarse en la zona donde se encontraban varios familiares de los increpados. Ahí fue cuando los jugadores dijeron 'basta', llegando a saltar a un graderío en el que llovieron golpes y empujones.
El caos se produjo a pocos segundos del pitido final. Un solitario gol de Matías Godoy decantó un título histórico para Central Córdoba, dando origen al primer alirón para su palmarés mientras en otra parte del estadio la decepción abrió paso a la ira. Porque mientras los protagonistas sobre el terreno de juego esperaban al festejo del campeón con la entrega propia de trofeos, los altercados entre la afición de Vélez Sarsfield pasaban a mayores.
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DescargarLas cámaras de 'TyC Sports' encargadas de la retransmisión captaron los momentos de tensión, que implicaron de lleno a jugadores de la plantilla después de ver en el meollo a algunos familiares. En concreto, después de insultar a los futbolistas, un grupo de aficionados la tomó con los allegados de Braian Romero, Elías Gómez e incluso llegaron a tirar al suelo a la mujer del ex del Villarreal CF Santiago Cáseres. Las lágrimas se acabaron trasladando a pie de campo, donde los futbolistas acogieron a sus seres queridos después de varios minutos de bochorno.
Los empujones y golpes empañaron un desenlace que es fiel reflejo del estado de alarma en el que se ha sumido Vélez Sarsfield. Después de ver cómo todo su colchón al frente de la clasificación liguera se ha visto reducido a la nada en las últimas semanas y la ilusión frustrada en la final copera, las emociones a flor de piel ya han jugado la primera mala pasada al equipo del barrio bonaerense de Liniers.




