Un estudio sugiere que el cambio climático incrementará los incendios en ciudades: "No en las casas, pero sí en sus alrededores"
El artículo, publicado por científicos chinos en 'Nature', examina, por primera vez, cómo las temperaturas y la falta de lluvias, provocados por el cambio climático, afectan a la frecuencia de los incendios urbanos

Fotografía de un barrio destruido por el incendio forestal de Palisades en el barrio de Pacific Palisades de Los Ángeles, California (EEUU) / ALLISON DINNER (EFE)

Los recientes incendios en Los Ángeles son una buena prueba de ello. Cada vez hay más fuegos cerca de las ciudades, cada vez son más grandes y el cambio climático está detrás. Lo que pasa es que la mayoría de investigaciones que se hacen sobre cambio climático e incendios se centran en los forestales.
Este estudio de la Universidad Hefei de Ciencia y Tecnología de China, busca entender qué pasa -y qué pasará- directamente en los entornos urbanos, Lo hace analizando datos de 2.847 ciudades en 20 países, en Europa, Asia y América del norte -se han dejado fuera África y el sur del continente americano- para explorar la relación entre la temperatura del aire y los distintos tipos de incendios urbanos. La conclusión es que crecerán, sobre todo en parques urbanos, vertederos o terrenos baldíos cerca de las ciudades. Pero, al menos, no en viviendas.
¿Cómo se hizo?
Los autores recopilaron datos de miles de incendios llamados "urbanos", ocurridos en el interior de las ciudades, y los compararon con datos históricos de clima y los que proyecta el IPCC. Luego aplicaron un modelo para predecir la relación entre la temperatura media mensual máxima y la frecuencia de incendios, considerando diferentes varios escenarios de calentamiento global
Se investigaron cuatro tipos de incendios urbanos: La primera categoría son "edificios", es decir, viviendas, oficinas y estructuras. La segunda son "vehículos": coches, camiones y transporte público. Luego había dos categoría más calificadas de "exteriores". La primera son zonas no boscosas. Por ejemplo, basureros, terrenos baldíos o áreas urbanas sin vegetación. La última son incendios en la llamada vegetación urbana: los bosques o parques que hay dentro de la ciudad. Con estos cuatro tipos de paisajes, la investigación evaluó como estas zonas responden y responderán a cambios de temperatura.
El resultado
La investigación dice que "la frecuencia de incendios en edificios sigue una relación cuadrática con la temperatura". Esto quiere decir que "disminuye en temperaturas de confort -cerca de los 24°C- pero aumenta cuando la temperatura está por debajo o por encima de este umbral.
En el caso de los incendios en vehículos y los que se producen en "exteriores de la ciudad", la incidencia aumenta "de forma lineal" con la temperatura. Por cada grado que sube la temperatura, los incendios en vehículos aumentan un 2.5%, y los de exteriores crecen un 4.7%.
¿Qué pasará en 2100?
El estudio hace varias proyecciones según distintos escenarios que traza el IPCC sobre aumento de emisiones de Co2 y temperaturas. En el escenario más grave, el de mayor aumento de las temperaturas, llamado SSP5-8.5, la frecuencia de incendios en edificios disminuiría en un 4.6% pero los incendios en vehículos aumentarían un 11.6%, en parte debido a fallos mecánicos por sobrecalentamiento. Los incendios en espacios exteriores son los que más aumentarían: un 22.2%. El dato sugiere que habrá un mayor riesgo en las ciudades con climas más cálidos.
También señala que "las ciudades con climas más fríos actualmente serán más vulnerables a incendios en edificios conforme las temperaturas aumenten", porque están menos preparadas. Las diferencias en infraestructura contra incendios serán claves porque la poca capacidad de respuesta de los servicios de emergencia podría agravar la situación. Sobre todo en países con menor desarrollo.
Este proyección tiene, a su vez, algunos factores "correctores", pero son , más o menos, los obvios. Por ejemplo, precide que habrá menos efectos en las ciudades con más humedad y más altitud. También señala que en ciudades más densamente pobladas, "los incendios de vehículos y exteriores tienden a ser menos frecuentes, posiblemente por un menor uso de automóviles privados y mejores infraestructuras de gestión de residuos".
¿Qué soluciones propone?
El estudio habla de una "reasignación de recursos hacia los servicios de bomberos donde haga falta". Recomienda ajustar la distribución de brigadas y equipos de extinción en función de los riesgos, a las zonas más proclives.
También pide revisar todo lo que tiene que ver con normas de construcción de edificios, seguridad de vehículos y -sobre todo- gestión de residuos. Sin embargo, concluye, lo más importante sería "limitar el calentamiento global" para reducir sus efectos. Parece, a estas alturas, la cuestión más complicada.

Javier Ruiz Martínez
Redactor de temas de sociedad, ciencia e innovación en la SER. Trabajo en el mejor trabajo del mundo:...




