Avergonzados
Joaquín Estefanía reflexiona sobre la situación internacional

Madrid
Europa se dispone a sobrevivir. Como conjunto y país a país. Se polemiza sobre cómo adaptarse a un nuevo escenario geopolítico en el que el mayor aliado de siempre, EEUU, manifiesta su desprecio por el viejo continente y lo que éste significa: sus libertades y su Estado de Bienestar.
Mientras ello ocurre, mientras a los europeos se nos prepara para un hipotético conflicto incluso en lo más cotidiano con suministros de emergencia, mientras ponemos cara de Putin a nuestros fantasmas, en otro lugar del planeta, Oriente Próximo, continúa el exterminio de dos millones de gazatíes.
Desde que hace unos días se haya roto el alto el fuego están siendo asesinados alrededor de 700 palestinos cada día, las estructuras sanitarias y educativas vuelven a ser atacadas, los heridos llenan los hospitales y la población, en general, tiene que desplazarse otra vez más sin un lugar seguro donde ir. Hay bombardeos masivos en zonas densamente pobladas, el ejército israelí no deja entrar la ayuda humanitaria y se acaba el agua potable.
Es en este contexto de hastío y de extenuación en el que han comenzado a haber manifestaciones no solo contra la guerra sino también contra Hamas, que gobierna la franja desde el año 2007 sin que haya vuelto a haber elecciones. Y seguimos sin saber de los rehenes israelíes.
¿Qué queda del derecho internacional? Hay muchos momentos en que uno se siente avergonzado de pertenecer al género humano.

Joaquín Estefanía
Es periodista, exdirector del periódico 'EL PAÍS' donde sigue firmando columnas. También colabora en...