Laura Piani: "La comedia romántica se ha convertido en un producto de marketing para plataformas"
La directora francesa debuta con 'Jane Austen arruinó mi vida', una comedia romántica que homenajea al cine británico y a la literatura

Fotograma de 'Jane Austen arruinó mi vida'

Barcelona
Laura Piani es una de las muchas trabajadoras que vendió libros durante su juventud en la famosa librería Shakespeare and Co, al lado del Sena, un lugar de peregrinaje para cinéfilos y turistas. "Trabajé allí para pagarme mis estudios como guionista y siempre me sentí asombrada y fascinada por la librería y por toda la gente con la que trabajé", nos dice la directora que utiliza la literatura y la figura de la librera en su primera película como directora.
Jane Austen arruinó mi vida es una comedia romántica que juega con lo clásico y lo moderno y que nos habla del poder de la literatura y del miedo a la creación. "Quería hacer un retrato de libreros que fuera un poco la suma de todas las personas que había conocido y que, en cierto modo, también poner algo de mi. Para mi, esas librerías son lugares míticos, refugios, pero también son una prisión cuando quieres dedicarte a escribir, porque tienes tantos libros al lado, clásico, obras maestras".
La actriz Camille Rutherford interpreta a una joven atrapada en el miedo a todo, a tener una pareja, a conocer a gente, a debutar como escritora. De modo que vive atrapada, obnubilada por su mejor amigo y por los libros que recomienda en la librería en la que trabaja. Una mujer que prefiere refugiarse en la literatura antes que atreverse a vivir. "Quería pintar un retrato de una mujer atrapada en su deseo, que prefiere vivir en la ficción y los libros antes que en la realidad". Un tema que la propia autora, guionista desde hace décadas, había experimentado. "Es algo que me fascina, porque escribir es algo que también me tortura, porque a menudo lo hago como guionista", explica.
Entre las cosas que inquietaban a Laura Piani antes de escribir este guion estaba la idea de no cosificar a su personaje femenino. "Cuando nos planteamos la cuestión de hacer una comedia romántica con un personaje femenino, lo que me pareció muy interesante fue evitar hacer otra película en la que el amor salva a la mujer. Al revés, quería una película con un personaje complejo lleno de deseos. Uno de esos deseos es la escritura, algo que debe arreglar primero antes de encontrar el amor", asegura la directora. Ese es el dilema de la protagonista, que no se decide a terminar su novela, pero que un día, recibe la noticia de que ha sido seleccionada para una importante residencia de escritores en Inglaterra, en la casa donde vivió Jane Austen que gestiona un descendiente lejano de la escritora, al que interpreta el actor británico Charlie Anson.
Sobre Jane Austen, dice Piani que es clave para entender la comedia romántica, puesto que es la gran precursora. "Ella abrió el camino a la comedia romántica y pensé que podría ser interesante que mi heroína estuviera tan inmersa, tan influenciada por su obra, que casi pudiera convertirse en un lastre en su vida amorosa y en su vida como escritora". La relación entre la autora de Orgullo y prejuicio o Persuasión y el cine viene de lejos. Para Piano hay verdaderas obras maestras entre sus adaptaciones, como las que firmó Ang Lee. "Yo estaba intentando más bien hacer un poco de metatrabajo. Es decir, hay tanto de su obra como de su vida en esta película. Lo que me interesa, de hecho, es entender cómo, 350 años después, los personajes que creó siguen alimentando a los personajes que creamos hoy".
Jane Austen arruinó mi vida da la oportunidad a la directora de actualizar la comedia romántica, de distanciarse de la falsedad de las comedias made in Hollywood y de homenajear al cine británico. "El problema es que hay demasiadas películas sobre el amor hechas por hombres y que carecíamos de muchas perspectivas femeninas escritas y dirigidas por mujeres", explica la directora que se declara fan de Richard Curtis. "Fue la época dorada del género, porque creó personajes que estaban llenos de contradicciones, y había ternura. Ahora la comedia romántica se ha convertido en un producto de marketing para plataformas, que no me interesa en absoluto, porque no me reconozco para nada en estos personajes. Lo que he intentado es hacer una película que echaba de menos como espectadora".
El guion aborda el amor, pero también otros temas, como la empatía, la soledad, la dificultad para mostrar los sentimientos o la necesidad de adaptarse a los cambios, además de que incluye el feminismo en el género de la comedia romántica. "Creo que la ficción nos enseña, nos ayuda a vivir, nos inspira y nos permite encontrar un camino. No sé si las comedias románticas ayudan a vivir las historias de amor, pero, a veces, nos permiten experimentar con la realidad. La diferencia entre lo que fantaseamos y lo que experimentamos, lo que nos permitimos vivir, es una cuestión fundamental de las relaciones humanas". Para los espectadores más cinéfilos hay un plus, la aparición del director Frederick Wiseman. "Es mi amigo desde hace 10 años. Lo conocí en la calle, en París. Yo estaba hablando por teléfono y recuerdo haber dicho: espera, te dejo que tengo a Frédérick Weismar delante. Le abordé y le dije que había visto todas sus películas. Tomamos café. Le ayudé a buscar piso. Nos hicimos vecinos, luego amigos", cuenta divertida la autora que al quedarse sin actor para el personaje que recita el poema final en el filme, vio como Weismar se ofrecía para representar una escena que es la piedra angular de una comedia romántica moderna, divertida y feminista.

Pepa Blanes
Es jefa de Cultura de la Cadena SER. Licenciada en Periodismo por la UCM y Máster en Análisis Sociocultural...




