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Sociedad

¿Sin ideas para leer? Anota estos 17 libros para disfrutar en verano

Del clásico 'Orgullo y prejuicio' a la intimidad de 'Apegos feroces', una guía para lectores de largo aliento, devoradores de libros pendientes o amantes de historias breves

Libros en verano: viajar sin abandonar tu casa

Madrid

El verano, ese paréntesis anual donde todo parece ralentizarse, se convierte en el momento perfecto para retomar (o iniciar) el hábito lector. Las cifras lo confirman: según el último barómetro de hábitos de lectura, cinco de cada diez personas que no leen aseguran que no lo hacen por falta de tiempo. Paradójicamente, quienes sí leen lo hacen de forma desigual según su generación: los boomers prefieren las tardes, mientras que los jóvenes se inclinan por las lecturas mañaneras.

Este patrón también influye en los hábitos lectores veraniegos, que se agrupan en tres perfiles claramente diferenciados:

  • El lector de largo aliento: aprovecha el verano para sumergirse en clásicos, sagas o libros más densos.
  • El lector que lo aplaza todo: espera a tener tiempo para leer esas obras que se ha pasado todo el año acumulando.
  • El lector ágil: busca historias cortas, directas y fáciles de leer, ideales para la playa o el tren.

Libros para todo tipo de lector

Con el mapa de hábitos en mente, lo que falta muchas veces es simplemente dar con el título adecuado que nos enganche. Aquí van algunas propuestas según el tipo de lector que eres.

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Si lo tuyo son los clásicos, y sientes que aún te quedan muchos por leer, Cien libros, una vida, de Antonio Martínez Asencio, es el indicado. El escritor y periodista elabora esta guía de cien títulos esenciales, escogidos por él mismo, para ayudarte a decidir cuál es el próximo que atacarás mientras disfrutas de la arena y el sol.

Para quienes por fin atacan su pila de pendientes Cuéntamelo todo, de Elizabeth Strout, puede ser una buena elección. Con su habitual delicadeza, Strout nos devuelve a su universo literario en Crosby, Maine, donde el abogado Bob Burgess y la escritora Lucy Barton exploran la amistad, el pasado y el sentido de la vida en un entorno de introspección, secretos y vínculos inesperados. Ideal para quienes buscan profundidad emocional.

Un título similar es Prohibido morir aquí, de Elizabeth Taylor. Un retrato elegante y agudo de la vejez, la soledad y la amistad improbable entre una viuda inglesa y un joven escritor. Taylor, una de las grandes narradoras británicas del siglo XX, que crea una historia entrañable e irónica sobre los nuevos comienzos. Algunos días, de Acoidán Méndez, también es una buena opción. Méndez habla de la precariedad, la vocación literaria y la búsqueda de identidad en esta novela-diario protagonizada por Telmo, un joven canario en Madrid. Una lectura íntima y contemporánea que conecta con las dudas de toda una generación.

Pero si no tienes libros pendientes del año o los grandes tochos te abruman, estas tres recomendaciones pueden ser interesantes. El accidente, de Blanca Lacasa, es una novela breve y magnética sobre el deseo, el enamoramiento y las contradicciones que surgen cuando lo prohibido se cruza con lo inevitable. Perfecta para una tarde de lectura compulsiva o si quieres ir avanzando poco a poco.

No todo el mundo, de Marta Jiménez Serrano, también es perfecto si lo que quieres es leer un capítulo cada día. Contiene una serie de relatos entrelazados sobre el amor urbano, las rupturas y las decisiones emocionales. Con un aire fresco, actual y directo, ideal para lectores que buscan una mirada lúcida y agridulce sobre las relaciones.

Y siguiendo con el romance El amor después del amor, de Laura Ferrero, nos trae una obra híbrida entre la biografía, el ensayo y la ilustración que explora a artistas como Sylvia Plath o Taylor Swift que han transformado el desamor en arte. Una lectura que conecta con quienes buscan belleza incluso en los duelos.

Las recomendaciones personales de Emma Vallespinós

Y si todas esas recomendaciones no fueran suficientes, la periodista y escritora Emma Vallespinós, conocida por su mirada sensible y afinada en cuestiones de literatura, recomienda diez títulos más para el verano:

  1. Poeta chileno, de Alejandro Zambra: Una novela sobre la familia, los afectos y la poesía en la vida cotidiana. Llena de humor, retrata la paternidad no biológica y el amor en sus formas menos convencionales.
  2. La primera mano que sostuvo la mía, de Maggie O’Farrell: Dos historias de mujeres, una madre en el Londres del presente y una fotógrafa en el Londres de los años cincuenta, que se entrelazan sutilmente. Una novela sobre la maternidad, la pérdida y el deseo de pertenecer.
  3. Una vida de tres perros, de Abigail Thomas: Unas memorias que combinan la ternura y la honestidad brutal para hablar del amor, el dolor y la reconstrucción tras una tragedia.
  4. No me acuerdo de nada, de Nora Ephron: Un libro de recuerdos lleno de ingenio, ironía y agudeza sobre la vida, el paso del tiempo y los placeres simples. Ephron convierte lo cotidiano en literatura afilada y divertida.
  5. Apegos feroces, de Vivian Gornick: Una obra clave del ensayo autobiográfico, lúcida, cruda y profundamente conmovedora. Cuenta la historia de una madre y una hija que juntas conversan sobre la independencia, el amor y el feminismo.
  6. Podrías hacer de esto algo bonito, de Maggie Smith: Una reflexión en forma de diario sobre el divorcio, la maternidad y la reconstrucción emocional. Escrito con belleza y honestidad para hablar del duelo afectivo y del poder de crear a partir de una pérdida.
  7. Catedral, de Raymond Carver: Este libro es una colección de diversos relatos esenciales sobre lo cotidiano, lo que no se dice y las grietas invisibles en la vida de las personas comunes.
  8. Estado del malestar, de Nina Lykke: Una sátira feroz sobre la vida conyugal, la crisis de los 50 y el desencanto burgués en una sociedad aparentemente perfecta. Divertida, incómoda y certera como hacer una radiografía emocional.
  9. Orgullo y prejuicio, de Jane Austen: Uno de los clásicos de la escritora inglesa que protagonizan Elizabeth Bennet y el señor Darcy donde el amor, el deseo y los prejuicios del siglo XIX se unen en una obre brillante.
  10. Primera memoria, de Ana María Matute: Una niña atraviesa los primeros desengaños en una isla marcada por la Guerra Civil. Matute captura con poesía y dureza la pérdida de la inocencia en un mundo fracturado.

El verano y las vacaciones no solo ofrece tiempo, sino también espacio mental. Por eso, elegir un libro en función de cómo se siente uno, y no solo de cuánto dura o qué género tiene, puede ser el verdadero secreto para reconciliarse con la lectura. Porque tal vez, como decía Virginia Woolf, “cada lector es, cuando lee, el lector de sí mismo”.