Julio Iglesias: el arquetipo del macho español y su vínculo con el imaginario patriarcal
El cantante encarna el deseo, el poder y la masculinidad aspiracional que marcó a generaciones de españoles

Julio Iglesias: el arquetipo del macho español y su vínculo con el imaginario patriarcal
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Julio Iglesias no es solo una figura de la música popular española: es, ante todo, un símbolo, un arquetipo, el macho español por excelencia. Su imagen, su voz y su estilo de vida han encarnado durante décadas un ideal aspiracional profundamente arraigado en el imaginario patriarcal de nuestro país.
En el verano, cuando la nostalgia y el deseo de evasión se intensifican, su figura resurge con fuerza. Iglesias representa ese modelo de hombre proveedor, adinerado pero ocioso, que trabaja lo justo para poder disfrutar. Un modelo que, como explica Raquel Peláez en su sección El verano es para pijos, está íntimamente ligado a la cultura de clase alta y al patriarcado: "Julio Iglesias es el falo por excelencia y el hombre proveedor del dinero, pero con el trabajo justito porque si no no hay tiempo para disfrutar."
La palabra "pijo", recuerda Peláez, tiene una doble carga simbólica: "Uno es persona que aparenta pertenecer a una clase superior, o sea, adinerada. Pero otro es el miembro viril… el falo de Occidente, la columna sobre la que se hace toda nuestra cultura."
El cantante no solo encarna al "pijo" en su acepción más clásica, el que aparenta pertenecer a una clase superior, sino también en su dimensión simbólica más profunda: la del poder masculino. Su vida amorosa, su vinculación con Marbella y Puerto Banús, y su papel como icono del lujo y la masculinidad dominante lo convierten en una figura clave para entender cómo se ha construido el deseo y el éxito en la España del tardofranquismo y la Transición. "Julio fue como un veraneante ilustre de Marbella y ha representado todo lo aspiracional español desde que se rompió el menisco y empezó a cantar", comenta Raquel
Puerto Banús, inaugurado con una actuación suya, se convirtió en el epicentro de ese nuevo imaginario aspiracional. Un lugar donde los bloques de viviendas humildes construidos por Banús en los barrios populares de Madrid contrastaban con los yates, los perfumes y los cuerpos bronceados que aparecían en los anuncios. "Esa inauguración supuso la apertura de un nuevo imaginario para los españoles que vivían en casas humildes… la clase media española todavía vivía en zonas populares."
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Por carretera o por mar: los pijos son todoterrenos
Hoy, ese imaginario sigue vivo, aunque mutado. Las redes sociales están llenas de fotos en barcos, aunque sean alquilados por un día. El sueño de los años 70 y 80, el barco, el verano eterno, el cuerpo perfecto, se ha democratizado en apariencia, pero sigue siendo inalcanzable para muchos.




