Por qué nos cuesta cancelar suscripciones que no utilizamos: "Nuestro cerebro lo percibe como fracaso"
El miedo a perdernos algo nos impide cancelar servicios a los que apenas prestamos atención

Suscripción gimnasio / Hinterhaus Productions

Pagamos por ellas cada mes casi sin pensarlo, pero rara vez las usamos. Son las suscripciones "fantasma": gimnasios olvidados, plataformas de streaming que ya no abrimos o apps que seguimos financiando por inercia. En la era digital, donde todo se ofrece por cuota mensual, el modelo de suscripción se ha convertido en una trampa silenciosa del consumo.
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De manera individual, estos gastos conocidos como "gastos hormiga", pueden parecer pequeños, pero al sumar las cantidades pueden suponer un gran porcentaje de nuestro presupuesto. Es por esto que desde la Asociación Española de Consumidores invitan a la ciudadanía a darse de baja de todas aquellas suscripciones que innecesarias.
Es un proceso que sigue generando mucha pereza entre los consumidores, a pesar de que cada vez es más sencillo. "Hace años uno se daba de alta en cualquier tipo de servicio y prácticamente era imposible darse de baja. Era una unión que se producía durante años hasta que se reclamase de manera insistente. Ahora no, ahora simplemente con la petición en buena parte de ellas se procede a la baja", explica el presidente de Asociación Española de Consumidores, Miguel Ángel Ruiz.
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Bolsillos vacíos por los 'gastos hormiga'
Diego Valero, Doctor en Economía por la Universidad de Barcelona, profesor del Instituto de Empresa y experto en Economía Conductual, asegura que hay una explicación social detrás de nuestra resistencia a dejar de pagar por servicios que no nos aportan nada. "Primero, porque suscribirse da mucho más placer que dessuscribirse y, por otra parte, porque el dejar de formar parte de algo genera esto que ahora los jóvenes llaman FOMO, es decir, el miedo a perderte algo y eso nos afecta. Nuestro cerebro lo percibe como un fracaso o con ese sentimiento emocional que es el miedo", explica.
Porque, ¿cuántas veces hemos sufrido cuando todo el mundo en el trabajo o en nuestro grupo de amigos habla de la nueva serie de moda y nosotros no tenemos acceso a la plataforma? Este miedo a perderte algo es lo que nos impulsa a querer estar en todos lados, a tener el control para no perdernos nada.




