El pelargonio 'Bontrosai': el geranio que huele a limón y parece una escultura
Eduardo Barba presenta en 'Hoy por Hoy' una planta aromática que no se cultiva por sus flores, sino por sus hojas rizadas y su perfume cítrico

El pelargonium `Bontrosai¨, un geranio extraño y oloroso
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Madrid
En su sección "Meterse en un jardín, el jardinero y divulgador Eduardo Barba ha traído a Hoy por Hoy una planta tan rara como fascinante: el Pelargonium suaveolens 'Bontrosai', un tipo de geranio que no se cultiva por sus flores, sino por sus hojas, que parecen pompones verdes y desprenden un aroma tan intenso que, según Barba, "huele como a insecticida, con un toque cítrico muy punzante, entre limón y pino".
Aunque lo llamamos geranio, en realidad pertenece al género Pelargonium, distinto del botánico Geranium. Este cultivar, originario de Sudáfrica, tiene un follaje tan peculiar que en inglés lo llaman Lemon Sculpture Scented Geranium. "Cada hoja se riza tanto que forma una bola, como si fuera una flor abullonada", explicó Barba. "Es una planta tan estética que parece una escultura vegetal".
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Un perfume que espanta mosquitos y mariposas
Este pelargonio es uno de los llamados geranios de olor, con hojas duras que al tocarlas liberan una esencia potente. "Es uno de esos geranios que se venden como repelente de mosquitos", comentó Barba, "y curiosamente, tampoco les gusta a las mariposas del geranio. Quizás por ese olor tan fuerte".
De ahí su apellido botánico: suaveolens, que significa "de fuerte olor". "Hay otras plantas con ese nombre, como la ruda o el apio, que también tienen aromas intensos que no gustan a todo el mundo", añadió.
Cómo reproducirlo en casa
Barba mostró cómo esquejar esta planta usando arena de río lavada, sin agua ni sustrato convencional. "Vamos a hacerlo en arena de río al 100%, de granulometría media a gruesa", explicó. Esta técnica, habitual en viveros, favorece la aireación y evita hongos, enemigos naturales de los esquejes. Para evitar que la arena se escape por los agujeros de la maceta, recomendó colocar “un dedo de sustrato universal, que hace de filtro”.
El corte del esqueje debe hacerse justo debajo de una hoja. "Quitamos esa hoja adyacente al corte, y dejamos secar el corte durante un rato, para que se forme una película protectora", dijo. Esa capa ayuda a evitar que el esqueje se pudra por hongos.
Cuidados básicos
Aunque el otoño no es la mejor época para esquejar, Barba lo intentará en interior, con buena luz pero sin sol directo, y una temperatura constante de unos 20 ºC. "Lo dejamos al pie de la ventana, en un poyete interior donde recibe toda la luz de una orientación norte, que es perfecta en estos casos".
Una vez enraizado, el pelargonio 'Bontrosai' agradece al menos tres horas de sol directo al día y puede resistir temperaturas de hasta -4 ºC. "Si en nuestra zona hace más frío, se puede meter en casa o cubrir con una manta térmica para plantas", recomendó.




