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Sociedad

"Los jóvenes hoy hacemos lo que podemos y no lo que queremos"

La joven escritora chilena Pilar Asuero presenta, en la Biblioteca de Hoy por hoy, su primera novela 'Las cabras'

Pilar Asuero entra en la biblioteca de Hoy por Hoy con 'Las cabras' (Altamarea)

Nuestro bibliotecario Antonio Martínez Asensio define 'Las cabras' de Pilar Asuero (Altamarea) como una novela sobre "la amistad, la maternidad (desde el punto de vista de una hija), la precariedad y una novela generacional". Y podríamos añadir que muy actual porque como dice su autora ha llegado un punto, y da igual que vivas en Chile o en España, en el que "los jóvenes hacemos lo que podemos y no lo que queremos". Aunque ella, hay que decirlo, ha debutado en la literatura antes de los treinta, algo que algunas de sus referentes como Carmen Martín Gaite, Virginia Woolf o Annie Ernaux no consiguieron.

'Las cabras' son cuatro amigas (la Cami , la Sofi, la Cata yla Majo). Cabra y cabro son las formas de nombrar en Chile a los amigos y amigas, pero, sobre todo, nos cuenta Pilar Asuero, "a los o las que forman parte de tu vida de siempre", lo que en España viene a ser la pandilla o la cuadrilla. La novela arranca cuando una de las cabras, Sofi, se queda embarazada y nos lo cuenta la narradora, La Cami, que vive ya en Madrid donde a migrado para ser escritora. Son dos momentos, uno no buscado, y otro planificado lo que descubre a este grupo de veinteañeras que ya no son unas crías, que son adultas, que la vida va en serio. Sofi tiene por delante un embarazo, Cami un futuro como escritora y la novela un desarrollo de nueve meses estructurado en tres capítulos de tres. Una espera un hijo, la otra una idea para poder escribir.

¿Es la Cami un trasunto de la vida de Pilar Asuero? La autora apunta que hay autobiografía, pero que ella la utiliza para crear un artefacto literario que es lo que le gusta, además reconoce que "mi vida no es tan interesante, la novela necesita más chicha". Pero en lo que seguro que coinciden protagonista y autora es en la necesidad de migrar y la soledad a la que te enfrentas en los primeros meses. El personaje de Cami se aferra a la experiencia de su madre que también migró de su país, Nicaragua, a Chile y ahora le toca despedir a su hija a la que le recuerda que "lejos siempre es incertidumbre, mi niña".

El primer semestre de Cami en Madrid es de negación, "le faltaban nuevos vínculos y soltar los antiguos representados en sus amigas las cabras" reconoce la autora. El personaje también lo manifiesta literariamente cuando en un desahogo dice "nos pasamos la vida en un proceso de transitar hacia algo nuevo, y tengo la sospecha de que la única constante que se mantiene es el amor". ¿Y encuentra el amor? Ella buscar el amor romántico, se enamora de un chico porque lo que cree es que necesita abrazos, sentirse querida bajo el viejo formato de la familia tradicional. Pero ese novio postizo es un elemento que le sirve para descubrir que hoy el amor y la verdadera familia la puedes encontrar en un buen grupo de amigas que hablan el mismo lenguaje que tú. Y si en Chile sus cabras fueron la Sofi, la Cata y la Majo, en Madrid descubre a su compañera de piso María y de trabajo Cristina como sus nuevos apegos.

El tránsito de las cabras chilenas a las madrileñas no es fácil para La Cami. Por momentos siente que traiciona a sus amigas de toda la vida. A medida que el embarazo literario avanza, el grupo de whatsapp patrio se va apagando, hay largos silencios porque la vida de Madrid se llena por un lado de precariedad, no tiene tiempo para nada, y de amistad, necesita vincularse a nuevas personas a las que pueda llamar, tocar y con las que conversar cara a cara.

La novela es un acto de amor hacia su pasado

Pero al final la novela es un acto de amor hacia su pasado. Es emocionante cuando Pilar Asuero nos dice con emoción que le parece muy bonito que "mi primera novela fuese escrita lejos y traer a España y a los lectores a las personas que he querido, a mi país y a nuestra forma de expresarnos". Es una novela en español, pero no el normativo de la RAE, sino el de la riqueza que aportan más de seiscientos millones de hispanohablantes. Es normal encontrar palabras y expresiones como "caleta" por "mucho", "guata" por "barriga", "me corro al tiro" por "me aparto rápido", "Quiltro" por "perro" o "palta" por "aguacate", ¿me cachai?, ¿me entendéis? , "po" eso.

Y al final lo queda es una gran novela debut de Pilar Asuero, 'Las cabras'. Porque como La Cami, Pilar Asuero necesitaba escribir. Es su parto particular. Y al noveno mes de vida atropellada, de dudas y de falta de tiempo, todo vuelve a su lugar cuando escribe porque como manifiesta la protagonista "escribir es tomar una foto para guardarla en el velador. Es poner un mensaje de WhatsApp en favoritos. Es guardar una servilleta del restaurante en el que te dieron una buena noticia. Es soplar la comida caliente antes de dársela a un niño. Es hacerle la cama bien a alguien. Escribir es hacer trascender a las personas que he amado, para que habiten un pedacito de quienes me lean y las amen también" ¿Cachai? Ya po, ahora vai a contarlo por ahí weones.