18ª jornada
Mendizorroza
Alavés
-
Oviedo
Deportivo Alavés 1-1 Real Oviedo: resumen, resultado y goles del partido de la jornada 18 de LaLiga
Un zapatazo de Lucas Boyé tumba las ilusiones del Real Oviedo a las puertas del día de Reyes
El 'quiero y no puedo' del Real Oviedo ha ido a más a la vuelta de Navidades. Volvió a dar la sensación este sábado de que la larga sequía de victorias carbayona tocaría a su fin en Mendizorroza, pero los asturianos dejaron escapar una ventaja que dejó un regusto amargo en el punto sumado. Y es que el calvario del Oviedo se hizo notar sobre todo después de una tarde de fallos difíciles de explicar de cara a puerta, más si cabe en una cita con la permanencia en juego cuando el margen de error comienza a minimizarse.
En mitad de la tensión y el frío vitoriano, el marcador aguardó a la segunda mitad para romperse. Lo hizo tras una buena jugada trenzada por los carbayones desde el perfil izquierdo, que sirvió para encontrar en el área a un Fede Viñas que se quitó un peso de encima anotando el 0-1. De héroe, sin embargo, el uruguayo se convirtió en villano en apenas unos segundos. Porque no logró finiquitar la primera victoria de la 'era Guillermo Almada' tras un mano a mano de ensueño ante Sivera y, para colmo, terminó expulsado por una doble amarilla muy protestada tras un salto.
En el momento en el que el Oviedo quedó con uno menos, eso sí, el Deportivo Alavés ya había celebrado la igualada en el resultado. Apenas unos segundos habían pasado desde que la grada local de Mendizorroza se había llevado las manos a la cabeza con una sucesión de remates catastróficos cuando el gol parecía muy próximo. No obstante, justo después de perdonar lo imperdonable, Lucas Boyé dio forma a un golazo inigualable. Un zapatazo espectacular de libre directo postuló bien fuerte a convertirse en una de las dianas de la jornada. El resultado, un empate que puso aún más trabas las esperanzas del Real Oviedo y dejó a la familia alavesista con ganas de haber rascado algo más en superioridad, un deseo que se vino abajo cuando Protesoni se ganó la segunda roja de la tarde en los compases finales.




