Los bailes de Maduro y sus gritos de "No a la guerra loca" acabaron con la paciencia de Trump, según 'The New York Times'
El equipo del presidente de Estados Unidos lo interpretó como una burla

Nicolás Maduro bailando con su mujer antes de ser capturados por EEUU

Ver a Nicolás Maduro cantando o gritando es algo habitual. Desde que comenzó la escalada con Estados Unidos ha respondido a Donald Trump de distintas formas y, según The New York Times, una fue la gota que colmó el vaso de la paciencia de Trump: el baile de hace unos días junto a su mujer bailando al ritmo de electrónica una especie de remix de 'No crazy war' (no a la guerra loca), una de sus frases más repetidas, en la televisión estatal.
"Los bailes públicos habituales de Maduro y otras muestras de indiferencia en las últimas semanas" llevaron a pensar a algunos miembros del equipo de Trump "de que el presidente venezolano se estaba burlando de ellos", según cuentan al diario estadounidense dos personas del entorno de la Casa Blanca que hablan de forma anónima. Fue entonces cuando Washington decidió cumplir sus amenazas militares.
Por qué Delcy Rodríguez sí y María Corina Machado no
El sábado Nicolás Maduro y su mujer fueron capturados pero semanas antes funcionarios estadounidenses ya habían elegido una candidata para reemplazarle, al menos por el momento: la vicepresidenta Delcy Rodríguez, quien, según The New York Times, "ha impresionado a los funcionarios de Trump con su gestión de la crucial industria petrolera de Venezuela".
Según este diario, los intermediarios venezolanos en la negociación aseguraron que protegerían y defenderían "futuras inversiones energéticas estadounidenses en el país".

"He estado observando su carrera durante mucho tiempo, así que tengo una idea de quién es y de qué se trata", apuntó un alto funcionario estadounidense, refiriéndose a Delcy Rodríguez.
El periódico señala además que "Trump nunca había simpatizado con la líder de la oposición venezolana María Corina Machado", quien había organizado una campaña presidencial ganadora en 2024, lo que le valió el Premio Nobel de la Paz este año. "Desde la reelección de Trump, Machado ha hecho todo lo posible para complacerlo, llamándolo “defensor de la libertad”, imitando sus temas de conversación sobre el fraude electoral en Estados Unidos e incluso dedicándole su Premio de la Paz. Fue en vano. El sábado, Trump dijo que aceptaría a Rodríguez, diciendo que Machado carecía del "respeto" necesario para gobernar Venezuela".
Hay cierta esperanza en que Delcy Rodríguez emita más permisos para que compañías estadounidenses trabajen en Venezuela con el fin de reactivar la economía y darle a ella "una oportunidad de alcanzar el éxito político".




