Santiago Niño Becerra vaticina qué va a pasar con Trump y Groenlandia: "Harán lo que sea, pero se la van a quedar"
El economista advierte en 'La Ventana' de un nuevo orden mundial basado en la fuerza y en la creación de bloques que reordenan áreas de influencia

Santiago Niño Becerra vaticina qué va a pasar con Trump y Groenlandia: "Harán lo que sea, pero se la van a quedar"
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Groenlandia ha vuelto al tablero estratégico de Estados Unidos. El economista Santiago Niño Becerra fue especialmente contundente en La Ventana cuando le preguntaron por el renovado interés de Donald Trump en el territorio ártico, que el expresidente ya trató de comprar en 2019. Según explicó, la ambición estadounidense no ha desaparecido. "Si el interés de Estados Unidos es tan fuerte como ha manifestado el señor Trump, pactará con Dinamarca, se la comprará, provocará una revolución para pedir un referéndum de autodeterminación… harán lo que sea, comprarán votos, harán lo que sea, pero se la van a quedar", afirmó, convencido de que Washington no renunciará a un enclave clave por sus recursos y su posición geopolítica.
"Hemos entrado en una fase en la que prima la ley del más fuerte"
Para el economista, el caso de Groenlandia es un síntoma de un cambio de era que se inició en la primera presidencia de Trump y que, tras un paréntesis bajo Joe Biden, "ahora ha eclosionado". "Ese más fuerte tiene unos deseos, unas necesidades, unos objetivos y los impone", señaló, para subrayar que el mundo se rige cada vez más por lógicas de fuerza y áreas de influencia.
Niño Becerra llegó a describir este giro como la ruptura de los consensos que han vertebrado el orden internacional moderno: "Cargarse literalmente la Paz de Westfalia de 1638", el pacto que puso fin a la Guerra de los Treinta Años y consagró la soberanía estatal.
Venezuela, el litio y el renacimiento de los bloques
En esa dinámica de bloques, Latinoamérica ocupa un lugar central por sus materias primas y minerales estratégicos. El conflicto con Venezuela, dijo, no se reduce al petróleo. Señaló la Franja de Guayana, "la falla más antigua del planeta, repleta de oro, tierras raras y minerales estratégicos". Añadió, además, el Triángulo del Litio, el cobre de Chile y la soja y el petróleo argentino como piezas clave de una competición global por recursos críticos.
A su juicio, Estados Unidos interviene solo donde hay un interés claro y evita los atolladeros de las grandes guerras del siglo XX. "Ya no hace falta hacer eso. Se hace de otra manera", recordó, citando las retiradas de Vietnam, Afganistán e Irak cuando el coste dejó de compensar.
Europa, un mosaico sin influencia
El economista también dibujó un panorama poco halagüeño para Europa, a la que considera relegada en el nuevo orden internacional. "Europa se ha quedado convertida en un mosaico de países… ha dejado de ser importante", lamentó, recordando que la UE ni siquiera dispone de política fiscal común.
"Si a Europa le quitamos la alta costura, los artículos de lujo y los automóviles de altas prestaciones, ¿en qué es líder?", se preguntó. En su opinión, este déficit de liderazgo explica que Estados Unidos esté volcando su interés estratégico en otras regiones. "Para Estados Unidos, Europa ha dejado de ser interesante", concluyó.




