Científicos descubren que algunos perros "superdotados" aprenden palabras solo escuchando conversaciones humanas
Lo publica Science. Es un estudio realizado en Hungría y Austria con perros capaces de reconocer decenas de juguetes, revela una habilidad cognitiva comparable a la de bebés de 18 meses.
Squall, un border collie macho de 9,5 años de EE. UU. que participó en el estudio y conoce los nombres de muchos juguetes para perros. Crédito Bobbie Kurivial
No es una capacidad que tengan todos los perros de las razas Border Collie, labrador o pastor australiano (los utilizados en el estudio) pero si la han podido demostrar investigadores de la Universidad Eötvös Loránd (Budapest, Hungría) y la Universidad de Veterinaria de Viena (Austria) en "un grupo muy reducido de perros domésticos, principalmente border collies con una capacidad excepcional para aprender nombres de objetos".

Augie, un labrador de 5,5 años de Texas, que participó en el estudio. Crédito Don Harvey

Augie, un labrador de 5,5 años de Texas, que participó en el estudio. Crédito Don Harvey
Los animales, en los videos que acompaña la publicación en Science, han demostrado que pueden aprender nuevas palabras simplemente escuchando conversaciones entre humanos. Les llaman "Gifted Word Learner dogs", son perros que, sin entrenamiento formal, llegan a reconocer por su nombre decenas o incluso cientos de juguetes.

Y aunque la mayoría eran border collies —una raza conocida por su alta capacidad cognitiva—, los científicos subrayan que no se trata de una característica general de la raza, sino de individuos excepcionales.
Escuchar y aprender, sin ser el destinatario
En los experimentos, los investigadores pidieron a los dueños que nombraran, en conversaciones privadas, sin dirigirse al perro, juguetes nuevos. Lo hicieron mientras hablaban con otra persona, sin ni siquiera mirar al perro. Aun así, cuando días después se pidió a los animales que trajeran un objeto concreto por su nombre, muchos lo hicieron correctamente.

Oscar, un Border Collie macho de 4 años de Brasil que participó en el estudio y conoce los nombres de muchos juguetes para perros. Crédito: Thais Miranda y João Miranda

Oscar, un Border Collie macho de 4 años de Brasil que participó en el estudio y conoce los nombres de muchos juguetes para perros. Crédito: Thais Miranda y João Miranda
“El resultado es sorprendente porque es funcionalmente similar a lo que hacen niños humanos de unos 18 meses”, señalan los autores. A esa edad, los bebés ya pueden aprender palabras nuevas simplemente observando interacciones entre adultos, sin que nadie les hable directamente.
Aprender incluso sin ver el objeto
El estudio fue aún más lejos. En otra serie de pruebas, los perros escucharon solo el nombre del objeto pero cuando no lo tenían a la vista. Los investigadores trataban de crear "una separación temporal entre la palabra y el juguete". A pesar de ella, varios de estos perros superdotados lograron asociar correctamente la palabra con el objeto y recordarlos incluso dos semanas después.

Mugsy, una perrita pastor australiano miniatura de 7 años que participó en el estudio y conoce los nombres de muchísimos juguetes. Crédito Francine Hannan

Mugsy, una perrita pastor australiano miniatura de 7 años que participó en el estudio y conoce los nombres de muchísimos juguetes. Crédito Francine Hannan
Esto indica que estos animales no dependen solo de la coincidencia inmediata entre palabra y objeto, sino que pueden usar señales sociales humanas —como la intención comunicativa o la atención compartida— para construir un significado ligado al objeto.
Los investigadores compararon estos resultados con pruebas realizadas en otros perros de la misma raza border collies pero sin este talento especial y sin experiencia previa en el aprendizaje de nombres de objetos. En estos casos, no se encontró evidencia clara de que aprendieran nuevas palabras, lo que refuerza la idea de que se trata de una habilidad muy poco frecuente.
¿Y todo esto que supone?
Aunque los perros no poseen lenguaje en sentido humano, el estudio sugiere que algunas de las bases cognitivas del lenguaje —como aprender observando interacciones sociales— no son exclusivas de nuestra especie.
Según los autores, la capacidad humana para aprender palabras escuchando conversaciones ajenas podría apoyarse en mecanismos socio-cognitivos que en los humanos se han refinado hasta dar lugar al lenguaje.

Javier Ruiz Martínez
Redactor de temas de sociedad, ciencia e innovación en la SER. Trabajo en el mejor trabajo del mundo:...




