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Sociedad

El aviso de una neurocientífica sobre lo que no debemos hacer y hacemos a diario: "Pone en acción mecanismos cerebrales que pueden ser tóxicos"

Nazareth Castellanos ha querido dar un consejo para evitar el estrés y la ansiedad

La neurocientífica Nazareth Castellanos en el estudio de la Cadena SER

Madrid

La forma de expresarnos, es un hecho, influye en toda nuestra vida y el día a día. Mari Mar Boíllos, filóloga hispánica, explicó en una entrevista con la SER que no son nuestras limitaciones con un idioma concreto las que nos hacen expresar nuestras emociones de una forma o de otra, sino muchos otros factores que las lenguas llevan implícitas, como la cultura o nuestro desarrollo vital.

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"La lengua está unida directamente con la cultura", cuenta Boíllos, "y cada cultura interpreta las emociones de una manera diferente. Hay culturas más colectivistas y otras más individualistas". Según ella, esto repercute en nuestra manera de "ver el mundo".

Además de esto, el lenguaje también puede llegar a influir en nuestras emociones y sensaciones. Así lo ha explicado la neurocientífica Nazareth Castellanos en una entrevista con El País. "Cuando nació mi hija, yo estaba agotada, porque la cuidaba todo el día y trabajaba por la noche. Me pasaba el día diciendo: '¡Estoy agotada!'. Y leí artículos que demostraban que el agotamiento aumenta si lo verbalizas", ha asegurado.

"Infravaloramos la capacidad del lenguaje, el hecho de verbalizar pone en acción mecanismos cerebrales que pueden ser tóxicos. El lenguaje no es solo hacia afuera. Pagamos un altísimo precio por el lenguaje, por eso es tan importante saber escuchar como callarse. Cuando respiras de forma consciente, las zonas que rigen el lenguaje pierden recursos neuronales", ha añadido.

"El estrés se dispara"

Castellanos ha querido explicar que los investigadores han demostrado que el estrés "se dispara" cuando el lenguaje interior es muy "obsesivo y no puedes dejar de rumiar algo". "Como el cerebro necesita lenguaje, ellos propusieron darle lenguaje pero no contenido. Es necesario repetir una y otra vez una palabra neutra que no tenga significado religioso ni motivacional", ha aclarado, sobre este asunto.

"Por ejemplo 'vaso'. Cuando la ansiedad se dispara, repetir esa palabra una y otra vez mantiene activas las zonas del lenguaje pero interrumpe la conexión con la zona emocional, lo que reduce la espiral que provoca ansiedad", ha propuesto, como solución a las vueltas que le damos a las cosas en bucle y que acaban por perjudicarnos. La neurocientífica ha asegurado que "si repites una palabra una y otra vez, estás induciendo un ritmo respiratorio regular, periódico, que modula la respiración". "Es una técnica muy potente para controlar la ansiedad", ha dicho, a modo de consejo.

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