Ciencia y tecnología

Prueban cómo recuperas el peso en menos de dos años tras dejar Ozempic: "400 gramos de aumento al mes"

Un metaanálisis publicado por la revista BMJ dice que "la recuperación de peso es más rápida después de suspender estos medicamentos que después de los programas de pérdida de peso dietéticos"

Ozempic. / NurPhoto

Madrid

Suspender los medicamentos para la pérdida de peso se asocia claramente con una recuperación de peso y, lo que es más preocupante, "con la reversión de los beneficios sobre la salud cardiovascular y metabólica" conseguidos, según un nuevo estudio publicado hoy en The BMJ y que ha revisado 37 estudios —ensayos clínicos y estudios observacionales— publicados hasta febrero de 2025 -en todo el mundo- y que han involucrado 9.341 participantes adultos.

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Los resultados indican que la mayor parte del peso perdido volvió a los pacientes en menos de dos años tras dejar el tratamiento. Las personas tratadas con medicamentos para adelgazar recuperaron una media de 0,4 kg al mes tras suspenderlos. Con ese ritmo, el peso corporal previo al tratamiento se alcanzó, de media, en 1,7 años. De forma paralela, los marcadores de riesgo cardiometabólico —como colesterol, presión arterial y factores relacionados con la diabetes— regresaron a los niveles iniciales en aproximadamente 1,4 años.

El trabajo muestra que, tras interrumpir el tratamiento, las personas recuperan peso a un ritmo "significativamente mayor" que el observado en los pacientes que abandonaban programas basados en dieta y actividad física. En concreto, la recuperación de peso es casi cuatro veces más rápida tras dejar los fármacos que tras finalizar intervenciones conductuales, independientemente de cuánto peso se haya perdido inicialmente.

Eficaces, pero no son "una solución definitiva"

En la última década, el desarrollo de fármacos altamente efectivos para la obesidad, como los agonistas del receptor GLP-1 —entre ellos la semaglutida y la tirzepatida— ha transformado el tratamiento del exceso de peso. Sin embargo, los autores lanzan una nueva alerta: sus hallazgos cuestionan el uso de los medicamentos para la obesidad "como una estrategia a corto plazo".

“Esta evidencia sugiere que, pese a su eficacia inicial, estos fármacos por sí solos pueden no ser suficientes para el control del peso a largo plazo”, explican en el trabajo. En su opinión, es necesario invertir en estrategias "más sostenibles para el mantenimiento del peso".

En un texto vinculado al estudio, uno de los investigadores subraya que los resultados “ponen en duda la idea de que los agonistas del receptor GLP-1 sean una cura perfecta para la obesidad”.

“El tratamiento farmacológico debe entenderse como un complemento”, añade. “Una alimentación saludable y un estilo de vida activo deben seguir siendo la base del manejo de la obesidad, no solo para evitar la recuperación del peso, sino por los múltiples beneficios para la salud más allá de la báscula”.

Javier Ruiz Martínez

Redactor de temas de sociedad, ciencia e innovación...