Trump se hará con Groenlandia y la pregunta es cómo: Pablo Simón plantea tres alternativas
"En Europa no tenemos capacidad de disuasión real"

Trump se hará con Groenlandia y la pregunta es cómo: Pablo Simón plantea tres alternativas
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Después de Venezuela, Groenlandia. El plan de acción de Donald Trump señala ahora a la enorme isla, territorio autónomo perteneciente a Dinamarca, y de nuevo no parece que haya nada, ni la legalidad internacional, ni algún otro actor geopolítico, que pueda impedir que el mandatario estadounidense consiga su objetivo.
Por eso, Pablo Simón planteó este miércoles en Hora 25 que su pregunta no es "si Trump va a conseguir Groenlandia, sino cómo la va a conseguir". "Si yo fuera canadiense, ya estaría poniendo mis barbas a remojar", planteó el politólogo, ironizando sobre la falta de límites del hambre imperial del presidente de Estados Unidos.
Simón planteó tres planes de acción posibles para Trump en ese territorio de Europa septentrional, que ambiciona por su valor estratégico tanto en lo militar como en lo industrial. "Una primera opción es que forzara la mano del movimiento independentista groenlandés, que parece, de acuerdo a las encuestas, que no quiere integrarse en Estados Unidos", planteó.
Más información
- Las claves del diálogo sobre Groenlandia: EEUU negocia con una base militar activa en la isla y el gobierno autónomo tiene que consultar a Dinamarca
- Rubio anuncia una reunión con Dinamarca "la próxima semana" para negociar por Groenlandia y asegura que Trump "no es el primer presidente" que ha querido comprarla
La segunda vía para Trump sería, a juicio del colaborador de Hora 25, "que Dinamarca y Groenlandia buscaran una entente y Dinamarca accediera a algo así como vender ese territorio, pero no parece que Dinamarca esté mucho ahí".
Simón planteó una tercera vía relacionada con la seguridad, pero advirtió que "se podría llevar por delante la OTAN": "Si pone tropas en el territorio, eso significa el fin de la OTAN; y si consigue un paso intermedio con Dinamarca, también terminaríamos en una OTAN medio vacía".
Planteadas las opciones, el politólogo se ha mostrado pesimista sobre las posibilidades reales de la UE para resistir el empuje imperial desplegado por Trump: "El mundo ha cambiado y nuestra principal ventaja, que era haber subcontratado la defensa en Estados Unidos, hoy es también nuestra principal debilidad. No tenemos capacidad creíble de hacer disuasión real, y Trump lo sabe".
A juicio de Simón, los países europeos necesitan ser capaces de "comprender que ahora estamos jugando en un patio en el que hay un abusón que va a seguir llevando hasta sus últimas consecuencias lo que está diciendo, y hasta que no seamos capaces de articular alguna manera de estar firmes, va a ser imposible".
Tampoco confía, confesó, en que eso vaya a ocurrir, porque no percibe la voluntad política para que ocurra a nivel europeo: "Algunos piensan que se podrá recomponer el atlantismo y que esto será una mala racha de dos años".




