"Creían que éramos Estopa": José Corbacho y David Fernández recuerdan el día que 2.000 fans los estaban esperando
Comenzó como una confusión surrealista y se convirtió en el título del espectáculo: José Corbacho y David Fernández presentan ‘David y José. No somos Estopa’ en el Teatro Marquina hasta el 22 de febrero

La Tertulia de Cómicos | José Corbacho y David Fernández desvelan cómo fue el día que les confundieron con Estopa
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Madrid
La actuación de “David y José. No somos Estopa” es, ante todo, “una excusa para estar juntos”, explica José Corbacho y David Fernández, una excusa materializada en un espectáculo que puede verse en el Teatro Marquina de Madrid hasta el 22 de febrero. El resultado es un espectáculo que combina historias reales y una gran dosis de improvisación, especialmente a cargo de David, “que es el más incontrolable de los dos”. Parten de una base común, cada función es distinta: repasan anécdotas de una trayectoria compartida llena de “fracasos” —como bromean ellos mismos— en programas como MasterChef, Tu cara me suena o trabajos con La Cubana. “Hemos coincidido en mogollón de sitios en los que he quedado último o penúltimo”, ironiza Corbacho.
El título no es casual, nace de una de las anécdotas más surrealistas: todo ocurrió en Zaragoza, un fin de semana cuando actuaban el mismo fin de semana que Estopa tenían concierto en la ciudad. Su show se llamaba entonces “David y José. Grandes éxitos”, y alguien colocó un cartel sobre el del concierto de Estopa que creó un “mix” fatal. “La gente leyó ‘David y José Estopa’ en el Teatro de las Esquinas a 10 euros”, recuerdan. El resultado fue que, al llegar al teatro, se encontraron con unas 2.000 personas con camisetas negras , convencidas de que iban a ver a los hermanos Muñoz. "Cuando salimos al escenario alguien gritó '¡Cantaros algo!', David dijo 'uno'… y cayó la primera lata", cuentan entre carcajadas.
Eurovisión también ocupa un lugar destacado en su espectáculo, aunque con ciertas líneas rojas. “Lo único que le he dicho a David es que no quiero que saque al teatro la guitarra de plástico con la que fue a Eurovisión”, confiesa Corbacho. Fernández, que quedó décimo sexto, reivindica su paso por el festival: “Fue la única vez que valió el voto popular, y la última”. Una historia más que sumar a este espectáculo que invita al público a reírse con —y de— dos adultos que, como ellos mismos dicen, “hacen de niños mejor que nadie”.




