Qué es la 'doctrina Monroe' que ha resucitado Donald Trump con la intervención en Venezuela
Nació en 1823 con el presidente James Monroe, y se presentó como un escudo para las nuevas repúblicas americanas frente a una posible reconquista colonial europea
Qué es la 'doctrina Monroe' que ha resucitado Donald Trump con la intervención en Venezuela
Madrid
A raíz de la intervención estadounidense en Venezuela el 3 de enero de 2026 —que acabó con la captura de Nicolás Maduro y su mujer—, Donald Trump parece haber abierto una nueva era de intervenciones activas en América Latina. Este asalto no llega de la nada: en diciembre de 2025, la Casa Blanca presentó una nueva Estrategia de Seguridad Nacional en la que la región adquiere un protagonismo central, desplazando el foco diplomático de Estados Unidos desde Europa y Oriente Medio hacia su “patio trasero” continental: América Latina y el Caribe. En ese contexto, la doctrina Monroe ha sido revitalizada, y el presidente Trump incluso ha bromeado, denominándola “Doctrina Donroe” —un juego de palabras con su propio nombre—.
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Pero ¿qué es la doctrina Monroe? Nació en 1823 con el presidente James Monroe, y se presentó como un escudo para las nuevas repúblicas americanas frente a una posible reconquista colonial europea. Era una declaración de defensa, no una proclama ofensiva: como explica Rogelio Núñez, doctor en Historia e investigador del Real Instituto Elcano, su objetivo era “salir en defensa de las repúblicas americanas que se acaban de independizar de España ante el temor de que el rey quisiera reconquistar los territorios que habían sido colonias hasta hace muy poco”.
Sin embargo, en 1904, con la adopción del Corolario Roosevelt, la doctrina se transforma: “cuando alguna república latinoamericana esté en crisis o sea un peligro para la estabilidad regional”, Estados Unidos se concede el derecho a intervenir para “restablecer el orden… y claro, los intereses de Estados Unidos en ese país”, relata Núñez.
Así, a lo largo del siglo XX, EE UU ha aplicado esta doctrina de manera más o menos agresiva. Algo que ejemplifica Núñez, refiriéndose a una célebre frase de Franklin D. Roosevelt: “hablando de Somoza, el dictador de Nicaragua, dijo que ‘Somoza era un hijo de puta, pero era nuestro hijo de puta’”. Esa lógica justificó incursiones como la de Panamá en 1989 y la invasión de Granada en 1983, así como las intervenciones en Cuba y Nicaragua.
El siglo XXI, sin embargo, fue testigo de un giro: Estados Unidos pareció distanciarse del intervencionismo en América Latina. “Es un siglo de retirada… sus intereses son otros, sus opciones son otras, fundamentalmente Asia”, señala Núñez, quien destaca cómo el enfoque se desplazó hacia el Pacífico y el continente asiático.
Sin embargo, la nueva Estrategia de Seguridad Nacional diseñada por la administración Trump y la intervención en Venezuela han marcado el retorno del intervencionismo duro. Estados Unidos recupera el estilo de presidentes como Truman, Reagan o Eisenhower, con el regreso de una doctrina que hace muchos años dejó de ser defensiva.
Adrián del Pozo
Periodista de informativos en los fines de semana....Periodista de informativos en los fines de semana. He pasado por la sección de Sociedad y por las radios que sintonizan SER Tudela, Radio Madrid y Radio Bilbao. Estudié Periodismo, y también Lingüística, en la Universidad Rey Juan Carlos.