A Vivir la Ciencia
Ciencia y tecnología

El método que confirma si queda cáncer mientras el cirujano sigue operando

Una técnica urgente de anatomía patológica permite orientar al cirujano en tiempo real cuando la operación sigue en marcha

El método que confirma si queda cáncer mientras el cirujano sigue operando

En plena operación, con el paciente anestesiado y el cirujano aún trabajando, hay decisiones que no pueden esperar. Saber si queda tumor o si el margen está limpio es una de ellas. Esa respuesta no llega desde el quirófano, sino desde la sala de anatomía patológica, donde los patólogos realizan las biopsias intraoperatorias, una técnica urgente que orienta en tiempo real el rumbo de una cirugía.

Así lo explicó Rosario Serrano, médica adjunta del Servicio de Anatomía Patológica del Hospital Universitario de La Princesa, en A vivir que son dos días. "Las biopsias intraoperatorias son fundamentales: el cirujano está extirpando un tumor y necesita saber en ese mismo momento si debe seguir cortando y hasta dónde", señaló. "Incluso pueden servir para confirmar la viabilidad de un trasplante".

A diferencia del análisis habitual de una muestra, que se fija en formol y requiere horas de procesamiento, el formol está prohibido en las biopsias intraoperatorias porque impide obtener resultados inmediatos. "Las muestras llegan en fresco y tenemos que procesarlas al instante", explicó Serrano. "Para hacer un diagnóstico rápido necesitamos congelarlas con un compuesto especial y obtener un corte muy fino que podamos ver enseguida al microscopio".

En ese paso, el personal técnico es clave. "Los técnicos son esenciales: un buen corte facilita un buen diagnóstico, pero uno malo puede complicarlo todo", subrayó. De esa precisión depende que el cirujano reciba una respuesta fiable mientras la intervención sigue en marcha.

El método es especialmente decisivo en tumores complejos como los de páncreas, donde los márgenes no siempre son visibles. "A veces la lesión no se delimita bien y el cirujano quiere asegurarse de que ha cortado en el sitio correcto", explicó. "Si vemos que el margen está afectado, quizá podría haberse ido un poco más lejos para dejarlo limpio".

Las biopsias intraoperatorias también permiten resolver hallazgos inesperados. "Si durante la cirugía aparece un nódulo en el hígado, lo analizamos en el momento para saber si es benigno o si está relacionado con el cáncer del paciente; ese resultado puede cambiar la estrategia en el acto", añadió.

"La responsabilidad es enorme", resumió Serrano. Mientras el paciente sigue dormido, una biopsia congelada decide si el cirujano debe continuar cortando. Una técnica silenciosa, pero crucial, que confirma si queda cáncer mientras el cirujano sigue operando.