Asociaciones de víctimas de abusos en la Iglesia piden al Vaticano el cese del Arzobispo de Oviedo
Acusan a Jesús Sanz de faltas de respeto y de una actitud negacionista con los abusos cometidos por el clero

El arzobispo de Oviedo posa orgulloso con la foto de su último encuentro con el Papa Francisco / Martín Gago

Madrid
Tan solo unos días después del acuerdo entre el Gobierno y la Iglesia para indemnizar a las víctimas de abusos que no pueden acudir a la vía judicial, el Arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz, publicó un artículo de opinión en el diario ABC en el que arremetía contra los pormenores de este pacto. "El Gobierno marca el precio, señala al pagador y elige al árbitro", escribía Sanz, "estamos de nuevo ante un arma de distracción masiva en un momento en el que ellos necesitan sacar cualquier conejo de su chistera para llamar la atención disuasoriamente, crispando el ambiente con polémicas sensibles que enfrentan dialécticamente a una sociedad saturada de escándalos y procesos judiciales que implican a los imputados y encarcelados conocidos, cuyas siglas políticas y responsabilidades de gobierno no hace falta ni siquiera explicitar por sabidos".
Este artículo ha sido la gota que ha colmado el vaso de las asociaciones de víctimas que este martes han hecho público un comunicado en el que exigen al Vaticano el cese inmediato del Arzobispo de Oviedo no solo por sus duras críticas al acuerdo sino por todo un rosario de antecedentes que han soliviantado a los afectados por sus continuas e insistentes declaraciones despreciando a las víctimas y supervivientes de pederastia eclesiástica.
"Instamos al cese inmediato del señor Jesús Sanz Montes por sus continuas e insistentes declaraciones despreciando a las víctimas y supervivientes de pederastia eclesiástica", comienza el comunicado en el que cuatro asociaciones acusan al Arzobispo de negacionista y de hacer exaltación de la pederastia. "Es necesario limpiar la iglesia de personajes indolentes, inservibles y portadores de indicios más que evidentes de colaboración con la omisión de socorro a las víctimas de pederastia y de acrecentar su dolor con expresiones propias de revictimización", sigue la nota. "Lo del señor Sanz no es delirio. Es defensa de la persecución a las víctimas sin descanso."
Las asociaciones recuerdan con dolor cómo Jesús Sanz llegó a acusar a un grupo de víctimas del Seminario Menor de La Bañeza, en León, de ser los causantes del infarto letal de un obispo. "Tampoco tenemos por qué admitir que este señor a día de hoy esté hablando de que hay sacerdotes víctimas de acusaciones falsas, qué digas cuantas son esas acusaciones falsas y que las enumere", afirma en declaraciones a la SER Juan Cuatrecasas, portavoz de Infancia Robada, una de las asociaciones que firman este escrito. Según fuentes de la Conferencia Episcopal Española, de las cientos de denuncias recibidas de casos de abusos al menos son han demostrado ser falsas.
Las asociaciones exigen también a la orden franciscana, a la que pertenece Sanz, su condena pública y que tome las medidas pertinentes para sancionarle de modo eficaz y adecuado.
"El terrorismo social contra las víctimas de pederastia debe de cesar de una vez, no es de recibo que estas declaraciones de un Arzobispo no sean perseguidas por la fiscalía", afirma Cuatrecasas. La Conferencia Episcopal no se pronunciará sobre esta petición, ya que entienden que corresponde a la Santa Sede. Por ahora, en el Arzobispado de Oviedo guardan silencio.




