Igualdad pide que se investiguen "hasta el final" las acusaciones de abuso sexual contra Julio Iglesias: "No se puede mirar para otro lado"
Elma Sáiz ha reafirmado el compromiso del Gobierno ante cualquier caso de violencia machista y ha pedido "no blanquear a la ultraderecha"
Elma Saiz, tras las acusaciones de abuso sexual contra Julio Iglesias: No vamos a mirar a otro lado"
Madrid
La ministra de Igualdad, Ana Redondo, ha pedido que se investiguen "hasta el final" las acusaciones de abuso sexual contra el cantante Julio Iglesias conocidas este martes tras la exclusiva de eldiario.es. Entre los testimonios recabados están los de dos mujeres que trabajaron como internas en las residencias de Iglesias en Punta Cana y Bahamas, y que le acusan de haberlas agredido sexualmente. Una de ellas cuenta que fue presionada y describe bofetadas y vejaciones de todo tipo.
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"Ante el machismo, no se puede mirar para otro lado porque la negación intensifica el problema. Espero que se investigue y se llegue hasta el final", ha escrito la ministra, en sus redes sociales. "Nos enfrentamos a una batalla complicada porque el machismo está por todas partes, como quedó de manifiesto en la reciente macroencuesta que publicamos desde el ministerio, y a menudo va ligado a otros elementos como el abuso de poder", ha añadido, en una publicación en X.
Redondo ha afirmado que el Gobierno estará "siempre con las víctimas" y ha alertado de que la violencia machista se da "dentro y fuera de las parejas". "En el ámbito público y en el privado, y hay colectivos, como puede ser el de las trabajadoras del hogar, que son especialmente vulnerables, al estar a las órdenes de los señoritos", ha denunciado.
La ministra portavoz, Elma Sáiz, ha repetido el "compromiso firme y contundente" del Ejecutivo español "ante cualquier violencia, acoso o violación contra las mujeres". "Seguimos trabajando para que no haya ningún espacio de impunidad en la sociedad. No vamos a mirar hacia otro lado ante cualquier caso. Por eso es tan importante no blanquear a la ultraderecha", ha añadido, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.
El Ministerio de Cultura califica la información de "perturbadora y repugnante"
Tras conocerse la denuncia presentada por las dos empleadas, el Ministerio de Cultura ha emitido un comunicado en el que califica la información de "perturbadora y repugnante", aseguran que es una "vulneración muy grave de los derechos de las mujeres y de los derechos humanos" y que ante este tipo de casos "no cabe ni la indiferencia ni la equidistancia".
"Lo más importante es que la justicia haga su trabajo e investigue hasta el final. Las mujeres que han denunciado no están solas, y cuentan con el apoyo del Gobierno de España", dicen en el escrito, donde remarcan que no darán la espalda "a quienes presuntamente han sufrido abusos o acoso".
"Proteger a las víctimas y acompañarlas es una obligación democrática y una responsabilidad institucional. La protección de las víctimas es una prioridad del Ministerio de Cultura, que está profundamente comprometido con la erradicación de las violencias machistas", han reiterado.
Recuerdan también que la Unidad contra las violencias machistas en el sector cultural "está a disposición de cualquier víctima para ofrecerle acompañamiento, orientación y apoyo en todo lo que necesite". Aseguran que "en un momento como este" deben tener un mensaje "inequívoco": "Tolerancia cero con cualquier forma de abuso y todo el respaldo a quienes se atreven a denunciar".
Insultos y un ambiente de acoso continuo
Una de las empleadas asegura que fue presionada para tener relaciones sexuales con Iglesias, en las que habla de bofetadas y vejaciones. Las dos mujeres denuncian tocamientos, insultos y un ambiente de acoso continuo.
Otra. cuenta cómo, después de su jornada laboral, Iglesias la llamaba para que fuera a su habitación, donde le introducía los dedos por vía anal y vaginal sin consentimiento. En esos encuentros, relata, participaba otra empleada que era su superior jerárquica. Sus declaraciones han sido contrastadas con abundantes pruebas documentales, como fotografías, registros de llamadas, mensajes de WhatsApp, visados, informes médicos y otros documentos.
Una de ellas habla de vigilar “la cantidad de comida” que se servían en el plato o a preguntar cuándo les “venía la menstruación”. También cuenta que le revisaba el teléfono. El sistema de selección de personal comenzaba con anuncios en redes sociales en los que se ofrecía trabajo doméstico con alojamiento incluido dirigido a mujeres jóvenes. "25 a 35 años, el trabajo es con dormida, beneficios: 25.000 pesos".