La periodista que ha destapado el caso Julio Iglesias: "Las viste como esclavas de Simón Bolívar, les limita la comida y las pesa para que sigan delgadas"
Elena Cabrera detalla en 'La Ventana' el sistema de control y abusos que dos extrabajadoras atribuyen a Julio Iglesias en una investigación de elDiario.es y Univisión que ya ha llegado a la Audiencia Nacional

Dos mujeres denuncian a Julio Iglesias por agresión sexual y trata
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Madrid
Una investigación conjunta de elDiario.es y Univisión, publicada este martes tras tres años de trabajo, revela que al menos dos mujeres acusan a Julio Iglesias de agresiones sexuales, trato vejatorio y un sistema de control extremo mientras trabajaban como internas en sus residencias de Punta Cana (República Dominicana) y Lyford Cay (Bahamas) en 2021. Los hechos ya han sido denunciados ante la Audiencia Nacional española por la organización internacional Women’s Link Worldwide.
Las periodistas han hablado con 15 extrabajadores del entorno del cantante, que describen una estructura jerárquica rígida, miedo constante y aislamiento. En La Ventana, la periodista Elena Cabrera, una de las autoras de la investigación, explica cómo se construyó el caso y por qué las mujeres acudieron a la justicia española.
Un aviso desde dentro
La investigación arranca con un mensaje que deja claro que alguien sabía lo que estaba ocurriendo. Cabrera relata que quien les escribió "era conocedor de lo que estaba sucediendo y se daba cuenta de que lo que pasaba eran abusos". Sin decirlo de forma explícita, el tono del mensaje transmitía que una de las mujeres estaba sufriendo y que pensaba que el periodismo podía ser la vía para llegar a la justicia.
"Me llega un mensaje de alguien que cree que en nuestras manos la persona que está sufriendo puede llegar a la justicia", explica. Las dos mujeres cuyos testimonios se publican este martes no viven en países con garantías suficientes para denunciar agresiones sexuales. "Imaginaos hacerlo en países donde la justicia está atravesada por la corrupción y donde Julio Iglesias tiene tanto poder", añade.
Tres años para comprobarlo todo
La investigación se ha desarrollado en varias fases. El primer año, los periodistas se dedicaron exclusivamente a recopilar y contrastar información sin contactar con las víctimas. "Todo lo que nos dieron al principio teníamos que comprobar que era verdad. Ojalá nos lo hubieran desmentido", señala Cabrera.
Durante ese tiempo, intentaron obtener la versión del cantante. "La única persona que nos ha respondido ha sido una trabajadora que dijo que él es maravilloso. Julio Iglesias no ha dado ninguna respuesta, ni siquiera para decir que esto es mentira", lamenta. Según explica, se le pidió una reacción desde distintos medios y no hubo ninguna contestación.
Un sistema de servidumbre
La investigación describe un sistema que podría encajar en delitos de trata de seres humanos con fines de imposición y servidumbre. "Las mujeres se sentían como esclavas", afirma Cabrera. No solo por los abusos sexuales, sino por el control total al que eran sometidas.
Relata que las vestían con uniformes que "recordaban a los vestidos de las esclavas de Simón Bolívar". Había normas estrictas sobre su cuerpo: "No le gusta que engorden y las pesa para que estén flacas como a él le gusta". También revisaba sus teléfonos móviles, la galería de fotos y sus conversaciones de WhatsApp. "No podían tener novio. El 'señor', como le llaman, no quería que lo tuvieran".
Aisladas, vigiladas y sin poder salir
Las mujeres trabajaban en plena pandemia, en una villa cerrada en Punta Cana. Según sus testimonios, Julio Iglesias les prohibía salir: "Como tengo miedo a contagiarme, vosotras no podéis salir, no libraréis si yo no quiero, ni siquiera a comprar".
Esa sensación de encierro se unía al miedo a su autoridad. "Les grita, se enfada, despide. Ellas tienen un sueldo en pandemia, unos 350 euros, que para ellas es mucho, y dependen de él", explica Cabrera. En régimen de internas, abandonar el trabajo no era una opción realista.
Habían visto sus reacciones tanto en privado como delante de otras personas y eso aumentaba el temor. "Viven en un sistema de control y temen su furia", resume la periodista.
El miedo a no ser creídas
Una de las grandes preocupaciones de las mujeres era que nadie las creyera. "Temían que cuando la historia fuera pública las cuestionaran: por qué no se defendieron, por qué no se fueron", cuenta Cabrera. Por eso se han esforzado en explicar con detalle el contexto: pandemia, encierro, dependencia económica y una autoridad que ejercía un control absoluto.
La justicia española, en el centro
La denuncia fue presentada el 5 de enero ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional por Women’s Link Worldwide. Las abogadas consideran clave la doble nacionalidad del cantante. "Es ciudadano español y tenían muy claro que debía actuar la justicia española", explica Cabrera.
La Fiscalía ya tiene el caso y está realizando pre diligencias. "Esta denuncia describe hechos y apunta posibles delitos, pero es la Fiscalía la que tiene que decidir si los hay", recuerda. Entre ellos, la trata con fines de servidumbre.
Para Cabrera, la dimensión del personaje es clave. "¿Quién es Julio Iglesias? Un icono de España, el artista internacional más grande que ha tenido este país, una figura que ha sido intermediación política entre España y Estados Unidos. Por eso la pregunta es: ¿qué va a hacer la justicia española ante estos hechos?".
"Sería una lástima que España no actuara"
Las mujeres sienten que la vía del periodismo puede llevarlas a la justicia, pero también esperan algo más reparador. "Sería una lástima que España no demostrara que ante unos hechos como estos sí que actúa", dice Cabrera.
La periodista se muestra convencida de que el caso debe judicializarse. "Espero que la Fiscalía presente una querella. Si no lo hace, con la indignación que hay, sería una desilusión enorme. Estas mujeres quieren justicia".





