Hora 25El análisis de Xavier Vidal-Folch
Opinión

Xavier Vidal-Folch, sobre las acusaciones de agresión sexual contra Julio Iglesias: "La admiración nunca debería ser el baremo para enfocar el asunto"

Xavier Vidal-Folch reflexiona sobre las acusaciones de agresión sexual contra Julio Iglesias

Xavier Vidal-Folch, sobre las acusaciones de agresión sexual contra Julio Iglesias: "La admiración o el recelo ante los personajes nunca deberían ser el baremo para enfocar el asunto"

Madrid

Otro famoso afronta una acusación ante los tribunales por abusos sexuales. Y en este caso también por trata de personas humanas. Julio Iglesias.

Como suele suceder en estos casos, el impacto social de la noticia, publicada por la televisión Univisión y el periódico español eldiario.es, resulta extraordinario. Es proporcional a la fama de la persona aludida. El éxito construye prestigios. Y puede hundirlos.

Pero cada caso es cada caso. Y las simpatías o las antipatías, la admiración o el recelo ante los personajes nunca deberían ser el baremo para enfocar el asunto. Es un principio también aplicable a los demás, sea el cantante de ópera que acabó reconociendo su responsabilidad y actuando en consecuencia, por asedios no consentidos; el candidato a presidente de los EEUU y hoy presidente que compró el silencio de una mujer sobornándola; los muchísimos curas reconocidos como culpables; y un director de teatro que murió sin que se le restituyera el honor indebidamente erosionado.

En el caso que nos ocupa, llama la atención la cantidad de detalles aflorados a la luz por las presuntas víctimas. O que no haya habido una reacción defensiva inmediata del supuesto victimario. O la larga fragua del trabajo periodístico. Pero lo dicho, la variedad de las historias impide establecer parámetros exactos para todos.

El baremo de los ciudadanos me parece, debería ser doble. Y es muy difícil conjugar esa duplicidad, ni que sea temporalmente, porque se trata de dos principios en fricción, incluso contradictorios:

Por un lado, todo ciudadano tiene derecho a la presunción de inocencia, mientras no sea declarado judicialmente culpable; al mismo tiempo, las denuncias de abusos que ofrezcan datos y testimonios en apariencia sólidos no deben tirarse a la papelera, sino ser investigadas a conciencia por los árbitros naturales, los jueces.

Xavier Vidal-Folch

Periodista de 'EL PAÍS' donde firma columnas...