Cómo se conserva un tumor durante años para poder estudiarlo de nuevo en el futuro
La anatomía patológica guarda bloques de parafina durante más de una década para aplicar técnicas que aún no existen
Cómo se conserva un tumor durante años para poder estudiarlo de nuevo en el futuro
En los laboratorios de anatomía patológica se trabaja con una idea clara: lo que hoy se analiza puede ser clave para la medicina del mañana. Por eso, conservar un tumor durante años no es un capricho, sino una necesidad.
Rosario Serrano, médica adjunta de Anatomía Patológica en el Hospital Universitario de La Princesa, lo explica así en A vivir que son dos días: "Cuando yo empecé la residencia, cogíamos tres cortes del tumor y era suficiente. Hoy, con el avance de la medicina, eso ya no basta". Ahora se toman más fragmentos para garantizar que haya material suficiente para futuras pruebas.
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El proceso consiste en incluir esos cortes en bloques de parafina, que se almacenan durante años. "Legalmente creo que son diez años, pero la tendencia es conservarlos el mayor tiempo posible", apunta Serrano. ¿Por qué tanto tiempo? Porque la investigación y las técnicas diagnósticas evolucionan. "Conviene tener las muestras porque puede aparecer una técnica nueva que se aplique a ese bloque", añade.
La razón es sencilla: un tumor analizado en 2025 puede necesitar ser revisado en 2035 con métodos que hoy ni siquiera existen. "A lo mejor tienes un tumor en el año 2025 y llegas al 2035 y en ese momento hay una técnica nueva que se puede aplicar en ese bloque", resume la especialista.
Además, esta conservación es esencial para estudios moleculares y ensayos clínicos. "Muchos pacientes con cáncer entran en ensayos y necesitan que enviemos esos bloques", explica Serrano. El objetivo es claro: mantener el material para buscar nuevas dianas terapéuticas y mejorar los tratamientos.
Aunque el formol permite conservar las piezas casi indefinidamente, degrada el ADN, lo que limita los estudios genéticos. Por eso se recurre a la parafina, que garantiza la viabilidad de análisis futuros. "El formol hace que la pieza no se estropee, puede estar casi eternamente, pero degrada el material genético", advierte Serrano.
Cortar por lo sano