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La mano derecha de Zeljko Obradovic señala el gran problema de las nuevas generaciones del baloncesto: "Mis pesas, mi tiro... todo es 'mi'"

Josep Maria Izquierdo desvela en 'Play Basket' cuáles fueron los motivos de la salida de Zeljko Obradovic de Partizán

La mano derecha de Zeljko Obradovic señala el gran problema de las nuevas generaciones del baloncesto: "Mis pesas, mi tiro... todo es 'mi'"

La dimisión de Zeljko Obradovic de Partizán ha sido un auténtico terremoto en el mundo del baloncesto europeo. A finales de noviembre, el histórico técnico serbio presentó su dimisión irrevocable, sobre todo por la falta de compromiso de su plantilla, tal y como desvela su mano derecha Josep Maria Izquierdo Ibañez en Play Basket. Una decisión inesperada para el público, pero que a su cuerpo técnico ya había avisado un mes antes.

"Me dijo que si las cosas iban de esta manera lo iba a dejar", recuerda. Y nada cambió. Tal y como alertó, tras el partido contra Panathinaikos en Euroliga, justo antes de la ventana FIBA, el entrenador puso fin a su segunda etapa en Partizán. Y lo hizo en ese preciso momento para que el entrenador entrante tuviese más tiempo para preparar al equipo. "Las cosas no iban como tenían que ir, el grupo de jugadores no seguían las instrucciones, iban por libre", desvela el que ha sido asistente durante 12 años del técnico serbio.

Señala directamente a las nuevas generaciones del baloncesto. "Los nuevos jóvenes tienen muchas cualidades, pero entre ellas no está el compartir y ser parte de un equipo. Son muy individuales, son muy egoístas. Solo piensan en su bien por encima del bien común. Allí, como entrenadores, sobrábamos", lamenta Josep Maria Izquierdo en los micrófonos de la SER. Y no es pasotismo. Es puro ego. "Los jugadores trabajaban bien o muy bien en cosas individuales. Mis pesas, mi tiro, todo 'mi'. Pero muy mal en cuestiones relacionadas con el equipo", reconoce. Desde llegar tarde a reuniones e incluso al autobús. "Solo son tres minutos, claro, pero resulta que todos tus compañeros están esperando por ti. No eres más importante que tus compañeros y no les respetas y te dan igual", añade.

Todo lo relacionado con el esfuerzo o lo relacionado con el equipo iba mal en Partizán, pero es que además Izquierdo acusa a varios de los jugadores de no saber lo qué supone ser entrenado por Zeljko Obradovic, uno de los entrenadores más importantes de la historia del baloncesto, ni la importancia del club. "El dicho español que dice la ignorancia es muy atrevida y es así", apunta su asistente.

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La afición de Partizán hizo manifestaciones, pero la decisión del genio serbio no fue un calentón. "Ya no lo estaba pasando bien hacía mucho tiempo y era cuestión de pagarlo con la salud. En ese caso lo tienes que dejar", admite en Play Basket. Un mes antes ya lo había comunicado solo a sus ayudantes, pero mantuvo reuniones con la directiva y jugadores, y ni con esas el rumbo cambió.

"Zeljko es un tío muy responsable. El prefiere a renunciar a su salario y marcharse para que las cosas cambien, otro entrenador quizás hubiese aguantado hasta el final y ganado el sueldo hasta final de temporada, o forzar que lo echen y hubiera tenido el salario. Nosotros no somos así. Vio que no había solución y lo dejamos", dice. Y es que, pese a la situación insostenible, siempre pensaron en el bien de la entidad: "Cuando perdemos ante Panathinaikos y me anuncia que lo deja, le dije que tenía que echar a dos, tres o cuatro jugadores y esto cambiará. Él me dice que no puede hacer que el club gaste dinero por jugadores que hemos fichado nosotros".

Una lealtad que también siente Josep Maria Izquierdo sobre Zeljko Obradovic. Al técnico de Badalona le ofrecieron ocupar su cargo mientras buscaban otro entrenador y no lo aceptó. "Yo consideré que había llegado a Partizán con Zeljko y me tenía que ir con él". Un sentimiento que no es recíproco con los jugadores, quienes no les les han escrito tras su salida.

Ahora, es el español Joan Peñarroya, ex del Barça, quien se sienta en el banquillo del Belgrado Arena. "Que siga sus reglas, que no permita que tomen decisiones que él no quiera", le aconseja su compatriota. Mientras tanto, Josep Maria Izquierdo aprovecha este tiempo a hacer cosas que no había hecho durante mucho tiempo (12 años entre Estambul y Belgrado), como ir a los estadios, ver a su Espanyol, estar con amigos y familia, e incluso desempolvar la guitarra, "que la tengo muerta de risa". Aunque también con ganas de volver a entrenar, con Obradovic al lado. "Espero que el año próximo entrenemos donde sea".

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Íñigo Renedo

Redactor de deportes en la Cadena SER que también...