Sociedad

Julio Iglesias rompe su silencio en un comunicado en el que niega las acusaciones de sus extrabajadoras: "Nunca había sentido tanta maldad"

El cantante ha asegurado que va a emplear sus "fuerzas" en defenderse "para que la gente conozca toda la verdad ante un agravio tan grave"

Julio Iglesias, en su mansión de Punta Cana en una imagen de archivo / ORLANDO BARRIA

Madrid

Julio Iglesias ha roto su silencio este viernes a través de un comunicado donde ha escrito sus primeras palabras tras las acusaciones por presunto abuso sexual y de poder de dos extrabajadoras. El cantante español ha negado "haber abusado, coaccionado o faltado el respeto a ninguna mujer" y ha tildado sus testimonios de "falsos". "Me causan una gran tristeza", ha añadido, en la publicación que ha compartido en sus redes sociales.

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"Nunca había sentido tanta maldad, pero aún me quedan fuerzas para que la gente conozca toda la verdad y defender mi dignidad ante un agravio tan grave", ha afirmado, defendiéndose. Iglesias ha querido hacer un guiño a aquellas personas que le defienden por su "cariño y lealtad" y ha dicho haber encontrado "mucho consuelo en ellas".

Una de las dos mujeres cuenta que fue presionada y describe bofetadas y vejaciones de todo tipo. La más joven, de 22 años, habla de penetraciones casi a diario, que llegaban después de su jornada laboral, cuando la llamaba para que fuera a su habitación. Una de ellas cuenta cómo, después de su jornada laboral, Iglesias la llamaba para que fuera a su habitación, donde le introducía los dedos por vía anal y vaginal sin consentimiento.

Sus declaraciones han sido contrastadas con abundantes pruebas documentales, como fotografías, registros de llamadas, mensajes de WhatsApp, visados, informes médicos y otros documentos en una investigación publicada por eldiario.es junto a Univisión. Durante los tres años que duró la investigación varios exempleados de Iglesias describen condiciones de aislamiento y control de las mujeres entre finales de los 90 y 2023.

Julio Iglesias sometía a sus empleadas a un régimen de estricto control

El régimen de estricto control al que Julio Iglesias sometía a sus empleadas para después, según los testimonios, agredirlas, las obligaba a pasar por todo tipo de pruebas médicas que no son legales. La investigación detalla cómo las empleadas domésticas en las mansiones del cantante tenían que pasar un examen ginecológico completo que incluía ecografías y exámenes de la zona pélvica. También debían someterse a análisis de sangre para saber si tenían algún antecedente de VIH, hepatitis o enfermedades de transmisión sexual como clamidia, además de conocer si estaban embarazadas.

"Él nos mandó a las chicas al ginecólogo y hacernos examen general. Había 10 o 12 chicas. Allí nos hicieron todo, el ginecólogo nos chequeó todo. Solo a las chicas", explica a eldiario.es Rebeca, una de las extrabajadoras de una de las mansiones del cantante. Carolina, otra exempleada, relata lo mismo. Asegura que no le pareció "normal" pero tanto ella como Rebeca acataron porque sabían que si no, peligraba su trabajo: "No dijeron exactamente la palabra obligatoria, pero si estábamos trabajando allí… Nadie dijo que no. Eso era todo así en la casa", señala Rebeca.

Las jefas de las casas de Julio Iglesias enviaban en grupo a estas mujeres hacerse las pruebas al mismo médico y luego la gobernanta —como llamaban ellas a la encargada de la casa— les pedía a través de un grupo de WhatsApp que fueran entregando físicamente los informes para revisarlos para ver "si tenían que tomar algo para estar completamente sanas".

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