Portugal decide su futuro este domingo en unas elecciones en las que el ultraderechista André Ventura parte como uno de los favoritos
Todo apunta a que será necesaria una segunda vuelta para elegir al futuro presidente

Horacio Villalobos

Portugal celebra este domingo elecciones presidenciales para elegir un sustituto de Marcelo Rebelo de Sousa, con las encuestas apuntando que posiblemente habrá una segunda vuelta entre el candidato de ultraderecha, André Ventura, que quedaría primero este domingo, y el exministro socialista António José Seguro.
Más de 11 millones de portugueses están llamados a las urnas, de los cuales más de 1,7 millones residen en el extranjero, según el censo electoral publicado por la Secretaría General del Ministerio del Interior.
Una posible segunda vuelta
'Todos contra Ventura' podría haberse erigido en el lema oficioso de una campaña en la que los principales candidatos –sobre todo al principio cuando los sondeos mostraban un empate técnico entre cuatro– han estado apelando al voto útil para contar al menos con un candidato "demócrata" en segunda vuelta, escenario más probable y que solo ha ocurrido una vez en democracia.
Así pidió el voto Seguro. El socialista lidera las encuestas con el 20 % de los apoyos y ha protagonizado una campaña de menos a más. Pese al rechazo de algunos barones socialistas y al margen de las estructuras del partido, la formación ve cada vez más cerca, a medida que se acerca el domingo, recuperar la Jefatura del Estado.
Por su parte, la derecha, que concentra la gran mayoría de las once candidaturas que concurren este domingo, también ha apelado al voto útil de los conservadores, alentando los fantasmas del “fracaso del socialismo”.
El líder de Chega afronta esta cita como una nueva prueba de su alcance electoral tras el revés de las elecciones locales y con la vista puesta en su verdadero objetivo: ser primer ministro. Aunque los sondeos coinciden en señalar que, con alrededor del 19 % de los votos, Ventura tiene muchas opciones de pasar a la segunda vuelta, fijada para el 8 de febrero —un escenario que no se produce desde 1986—, no ocurre lo mismo con sus posibilidades de ganarla.
El pasado reciente en Portugal y las posiciones políticas previas apuntan a un cordón sanitario contra Chega, por lo que una eventual llegada de Ventura al Palacio de Belém podría movilizar el voto socialista, especialmente en una segunda vuelta.
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La mesa del análisis | La ultraderecha, favorita en las elecciones presidenciales de Portugal
Las presidenciales más reñidas en décadas
Hasta una semana antes de las elecciones había cuatro candidatos con aspiraciones reales de pasar a la segunda vuelta, además de un quinto, el almirante en la reserva Henrique Gouveia e Melo, que parece haberse descolgado de la pugna tras lograr cierta notoriedad durante los primeros compases de la campaña.
El populista Gouveia e Melo se disputaba el voto del centro-derecha con Luís Marques Mendes, del oficialista Partido Social Demócrata (PSD), y con el liberal João Cotrim de Figueiredo, a quien un último sondeo sitúa casi a la par de Ventura. Así las cosas, este grupo de candidatos se jugará, junto al líder de Chega, el acceso a una eventual segunda ronda.
Históricamente, las elecciones presidenciales suelen registrar una participación menor que las legislativas y no se prevé que esto vaya a cambiar en esta cita electoral, pese a lo reñido del escenario, con un 15 % de portugueses que se declaran indecisos.




