El rodaje secreto de 'Al final de la escapada': así esquivó Godard todos los permisos en París
El cineasta francés se vio obligado a filmar varias escenas de incógnito debido al bajo presupuesto de su película

La estrategia de Godard para rodar en París sin permiso
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Madrid
El protagonista de este nuevo programa de Sucedió una Noche es considerado uno de los cineastas franceses más reconocidos a nivel internacional. Figura principal de la Nouvelle Vague, movimiento revolucionario del cine francés, Jean-Luc Godard consiguió establecerse como un icono del séptimo arte gracias a sus películas de estética realista y bajo presupuesto.
Más información
Una de sus grandes obras maestras fue la película Al final de la escapada. Esta historia de amor, interconectada con el suspense característico de las tramas policiacas, marcó un antes y un después en la historia del cine, ya no solo por su producto final, sino por lo curioso de su rodaje.
Acomodarse al presupuesto
Si algo caracterizaba a la producción cinematográfica de la Nouvelle Vague, aparte de su estética, es su bajo presupuesto. Godard, teniendo en cuenta el poco dinero con el que contaba para producir el rodaje de Al final de la escapada, tomó la decisión de grabar todas sus escenas exteriores por las calles de París.
Esta estrategia puede parecer bastante efectiva e inteligente, pero como todo plan, también tenía un clavo suelto, la falta de permisos oficiales para grabar en la capital francesa. Dada esta problemática, Godard tuvo que idear una estrategia para conseguir filmar, casi de incógnito, todas las escenas de su película.
Un coche averiado como 'travelling'
Una de las escenas más recordadas de Al final de la escapada muestra a Jean-Paul Belmondo y a Jean Seberg paseando por las calles de París. En cualquier producción cotidiana actual la toma se filmaría mediante el uso de un 'travelling', pero esta opción no existía en la cabeza de Godard.
El cineasta francés tuvo que esconder su cámara en el interior de un coche estacionado en una de las calles céntricas de la capital francesa y, para conseguir ese efecto de movimiento, Godard decidió empujar el automóvil, simulando que este se encontraba averiado.




