Albert Serra: "Se está bien en el underground. Trabajar para la gloria no es lo mismo que trabajar para ganar dinero"
El autor catalán ha sido nominado a los premios del cine europeo y ha recibido una doble candidatura a los Goya en mejor dirección y mejor documental por 'Tardes de soledad'
Albert Serra, en una imagen de archivo en la Academia de Cine (Photo By Ricardo Rubio/Europa Press via Getty Images) / Europa Press News
Berlín
Ha pasado un año y medio desde que Albert Serra ganara la Concha de Oro en el Festival de San Sebastián con ‘Tardes de soledad’, pero su documental sobre la tauromaquia no ha caído en el olvido en la temporada de premios. Al revés. Ha roto la barrera que parecía separar al cine del catalán de los galardones de las academias. El autor siempre ha tenido un hueco en los reconocimientos de la crítica y la prensa, ya sea en los Feroz, en las listas de Cahiers du Cinéma o de la cinefilia francesa, pero es la primera vez que ha sido nominado a los premios del cine europeo y también a los Goya con una doble candidatura en mejor documental y mejor dirección.
“Estoy acostumbrado a que la gente se interese por lo mío en pequeñas cantidades. Pensaba que sería una cosa más local o más española, que quizás no tendría tanto interés para la gente de fuera. Pero ya estaba hecha un poco conceptualmente la película para que esto no sucediera. Es decir, lo folclórico, cosas un poco más locales, que tampoco me gustan, me gusta más como una película de galería de arte con algo visualmente perturbador. Me sorprende que en países que no tienen tradición les interese la película hasta este punto. Es una experiencia física y esto es otro tema, una cosa poco habitual hoy en día, porque la gente está tan anestesiada. Antes te dabas un sobresalto en la butaca con las películas de terror, había una adrenalina, querían tener eso. Creo que en mi mente estos premios siempre habían sido muy de la industria, un tipo de industria que me quedaba muy lejos, muy convencional tradicionalmente. Ahora parece que intentan hacerlo más acorde con la realidad del cine europeo y de lo que distingue al cine europeo para bien”, dice en conversación con los periodistas durante su estancia en Berlín para los premios del cine europeo, donde percibe un cambio y una apertura a un tipo de cine más radical o experimental.
“Creo que el aspecto formal de la película atrae a la gente en el sentido de que quieren ver algo que no ven normalmente o un punto de vista, o una manera de enseñar las cosas, incluso un punto de vista moral, que no es el habitual. Se permiten como una pequeña relajación en su manera de experimentar la realidad y para eso se inventó el cine. Pasa mucho por la forma, por la manera, por decisiones que hay en la película para que te enseñen las cosas de otra manera. Sí que te da una impresión diferente, un tipo de experiencia diferente. Es que siempre ver lo mismo y tener lo mismo… No voy a decir títulos del cine español porque sería una lista interminable. Estaríamos hasta mañana citando títulos”, responde cuando se le pregunta por las posibles razones para que ‘Tardes de soledad’, un documental que desnuda los mitos del toreo y muestra la violencia, la sangre y la mística de Roca Rey, haya tenido esta acogida entre sus compañeros de profesión.
Eso sí, Albert Serra, como buen ‘enfant terrible’ provocador, no quiere que lo comparen con nadie. Ni con Oliver Laxe, pese a ser dos autores que han crecido en el Festival de Cannes y que han practicado un tipo de cine muy alejado de los parámetros de la industria española. "Yo no voy con nadie más. No me metas en el saco de otras personas ni nada, hacen cosas que no tienen nada que ver con las mías. Yo no he visto esa película, no sé nada, yo voy solo, llevo mucho tiempo solo, estoy muy bien donde estoy y no me quiero meter en ningún saco de nadie más. Yo no tengo maestros ni quiero formar parte de ningún sitio, ni de ningún club, no quiero ser un fan de Scorsese, ni amigo de Scorsese, ni amigo de nadie. Son cosas que no se pueden comparar porque la película esta -en referencia a ‘Sirât’- tiene mucho éxito en taquilla. Lo mío es una cosa un poco más minoritaria. No sé exactamente cuáles son los criterios de la industria, en la medida en que tienes espectadores ya eres parte de una cosa que genera un negocio. Entonces resulta que los tontos son los otros que no saben tener espectadores. Esto es una evidencia. Lo mío es diferente”, dice con su tono serio y a la vez cómico.
El autor catalán dice no haber visto ninguna, o casi ninguna, de las películas nominadas esta temporada en el cine español, aunque, conforme avanza la conversación, algunas opiniones tiene. “Hay otras películas que llevan una cantidad de caspa y te haces así (se sacude su impecable americana), y dices, hostia puta, ¿esto es moderno? Si lleva una de caspa que hay que pasar el cepillo. Solo una escena es como una cosa que hemos visto todos 300.000 millones de veces. Otras sí que son chocantes en algún aspecto, aunque sea parcial, yo creo que eso tiene valor. Luego dirás, estéticamente no tiene sentido, o qué aporta desde un punto de vista, o lo artístico, eso es otro debate”, añade sin citar títulos y alertando de que uno de los problemas es que, entre el cine comercial de Hollywood y el más experimental europeo, ha desaparecido un cine medio. “Hace 20 años yo ya decía que el cine del medio iba a desaparecer. Llevo predicando esto desde 2006 que me hicieron la primera entrevista. Y no era un genio, pero un poco más avispado que los otros, sí. El cine se hizo para tener una experiencia diferente a la que habitualmente tienes. Pienso que la gente va a ir al cine en el futuro para sufrir, porque van a tener experiencias desagradables. No sé cómo será el cine del futuro, a lo mejor tendrás que darle un masaje a la gente porque estarán tan golpeados y tan tullidos de todos los golpes que habrán recibido. Quizás tenga que ser gratis también.”, bromea.
Para Serra el cine pasa por ser, al menos, una experiencia pero él mismo no sabe la película que tiene entre manos hasta el montaje. Ahora se encuentra en pleno proceso para terminar ‘Out of this world’, su nuevo proyecto que protagoniza Riley Keough, la nieta de Elvis, sobre una delegación estadounidense viaja a Rusia en plena guerra de Ucrania para intentar encontrar una solución a una disputa económica. “Yo no tengo un plan. Cada película nueva es una reacción a lo anterior. Simplemente digo, ahora voy a hacer algo como para complementar esto que se me quedó en el tintero. Digo, pues vamos a poner capas, ahora una comedia, ahora pues bromas, o ahora sexo o lo que toque. Es una reacción espontánea a la película anterior. Tampoco hay plan premeditado. Ahora estoy montando. Cuando tú me dices, de qué va la película, pues te digo, aún no lo sé. No sé cuál de las capas o cuál de los elementos que está en la película va a prevalecer más todavía. No sé si será una comedia o no, no sé si el tema político será importante o será tonto, no sé si será una farsa o una cosa visionaria, no sé si este actor saldrá más o saldrá más el otro. Las películas tienen algo genuino, lo que sale al final, porque no está premeditado, yo voy escogiendo las mejores imágenes y luego es como un puzzle, Hay que hacer algo coherente con las mejores imágenes, pero, qué va a decir esto, cuál será el mensaje, pues no tengo ni idea. Yo solo escojo las mejores imágenes o las imágenes que me atraen a mi personalmente por algún motivo”.
Lo que sí tiene claro el autor catalán es que el cine europeo arriesga más, permite que creadores como él puedan ahondar en un cine plástico, menos narrativo y entregado a la sugestión de las imágenes. “El arte y la cultura europeas son muy vanguardia todavía. La gente intenta copiarnos y llegar a nuestro nivel, incluso con nuestra generosidad intentamos entender las cosas de otros sitios y buscar el valor, y aún así continuamos siendo los mejores. Lo que hacen los americanos con la tecnología, que van copiando todo lo que sales, pues en cultura nosotros lo hacemos mejor. Y el fracaso de la Unión Europea es que solo hicieron una unión económica que ni siquiera lo es porque es un desastre, pero nunca pensaron que esto era una cosa muy importante”, lamenta Serra. Según él, ve poco cine, y menos americano, pero sí hay a un autor al que sigue. “Del cine americano, yo no miro ninguna película. Quizás las de Tarantino, he visto alguna que no está mal, pero otras son muy malas. ‘Los odiosos ocho’ es una de las peores películas que he visto en mi vida, pero en cambio ‘Érase una vez en Hollywood’ me encanta. Es una obra maestra”.
Autor al margen de la industria, polémico en muchas de sus declaraciones, Serra se siente cómodo en el margen aunque las candidaturas de este año a los Goya lo coloquen ya en otro lugar. "Siempre mejor el underground. Se está tan bien allí. No es más cómodo. Estar trabajando para la gloria no es lo mismo que estar trabajando para ganar dinero. Es otra motivación. Se vive diferentemente, las dificultades de la vida las encajas de otra manera. Lo otro, claro, si no hay dinero, se acabó. Es todo un drama y un valle de lágrimas”, concluye.
José M. Romero
Cubre la información de cine y series para El...Cubre la información de cine y series para El Cine en la SER y coordina la parte digital y las redes sociales del programa. Los Goya, los Feroz, el Festival de Cannes, Venecia, San Sebastián y Málaga son paradas obligadas durante la temporada audiovisual.