Un periodista experto en infraestructuras descarta "prácticamente" el sabotaje o el fallo humano como causas del accidente ferroviario de Adamuz
Ambos trenes implicados circulaban a menor velocidad de la indicada en ese tramo
Javier Fernández Magariño, periodista experto en infraestructuras, habla con Aimar Bretos en 'Hora 25'
Madrid
El ministro de Transportes Óscar Puente ha confirmado que, en las vías donde se produjo el accidente ferroviario en Adamuz el pasado domingo, hay un tramo seccionado, pero se desconoce su origen y si esto fue la causa del accidente o se produjo a causa de este.
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En el especial de Hora 25, Aimar Bretos ha hablado con Javier Fernández Magariño, periodista especializado en infraestructuras, construcción y transportes. "Hemos hablado repetidas veces sobre incidencias y trenes varados, pero ahora tenemos que hablar de un siniestro y de una tragedia como esta", asegura el experto.
"Se ha detectado un corte limpio en la vía en un punto crítico de la línea Madrid - Sevilla, como es un cambio de vía", ha explicado. Este corte –asegura Fernández– va a ser sobre lo que se sustente el inicio de la investigación en profundidad "para ver si realmente es consecuencia del descarrilamiento o ha sido la causa principal".
El experto afirma que los ingenieros con los que han hablado descartan el sabotaje porque "hubiera provocado la salida de la máquina y de los primeros coches de ese tren de Iryo y no del sexto, séptimo y octavo". "Ese sabotaje prácticamente descartado y el fallo humano también prácticamente o, sino, descartado por completo" al circular ambos trenes "a menor velocidad de la indicada en ese tramo", ha explicado.
El tramo ferroviario fue renovado hace siete meses
Fernández niega que el origen de ese corte limpio de la vía se deba al desgaste, teniendo en cuenta, además, que ese tramo fue renovado hace siete meses. "Es una vía en la que se ha invertido tanto en la infraestructura como en la superestructura, lo que es la catenaria, electrificación, señalización. Venía de ser renovada porque es la mas antigua del país y necesitaba esa renovación", ha apuntado.
Sobre las "vibraciones y sonidos extraños en esa infraestructura", el experto comenta que la Agencia de Seguridad Ferroviaria "no ha hallado en sus informes problemas de seguridad que puedan ir asociados a esas vibraciones" y destaca que, en ese tramo de la vía, la velocidad está limitada a 250 km/h, sin embargo, los trenes no la superaban.
La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios –explica Fernández– apunta a dos posibilidades como origen del accidente: un fallo del tren o un fallo de las vías. "Ha habido un desacople, un descarrilamiento y están prácticamente descartados el fallo de señalización, el fallo eléctrico, el fallo humano o cualquier otro fallo que pudiera intervenir", ha añadido.