Fútbol

Una toalla desata el caos en la final de la Copa África: Marruecos intentó evitar que el portero de Senegal la usase durante el partido

Las imágenes que llegan de la final de la Copa África no dejan de sorprender

Los recogepelotas intentan quitar la toalla al portero de Senegal / Anadolu

La final de la Copa África rozó lo surrealista. Tras un descuento en el que el colegiado anuló un gol a Senegal y posteriormente pitó un penalti polémico a favor de Marruecos, los de Mané y compañía se negaron a seguir jugando. Tras diez minutos de incertidumbre, la selección dirigida por Pape Thiaw decidió terminar el partido. Brahim fue el encargado de lanzar la pena máxima, pero su lanzamiento a lo panenka lo paró Mendy y el resto fue historia.

Pape Gueye anotó un golazo en la prórroga y Senegal se convirtió en campeón de África en la casa de su rival. Pero esta historia no es la única que ha trascendido. Y es que lo que pasó en el Stade Prince Moulay Abdellah este domingo ha dado para mucho. Existe otro protagonista más en todo este cuento: la toalla de Édouard Mendy.

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La lluvia hizo presencia en la prórroga del Senegal-Marruecos, por lo que el portero titular de los campeones necesitó que su suplente Yehvan Diouf le ayudase para mantener su toalla seca. Lo que no se imaginaban es que esa toalla iba a ser la protagonista y Diouf iba a tener que protegerla a capa y espada. Sin ir más lejos, Ismael Saibari, jugador de Marruecos, intentó intimidar a su rival para evitar que cediese en más de una ocasión la prenda al guardameta senegalés.

La tensión fue creciendo de tal manera que los recogepelotas también entraron en juego. Tres jóvenes rodearon a Diouf, quien llegó a caerse al suelo. Pero no fueron los únicos que lo hicieron: también Achraf Hakimi, jugador del PSG, que en un momento del partido se acercó a la toalla y la tiró detrás de la valla publicitaria. El Hadji Malick Diouf, lateral izquierdo del West Ham, corrió a por ella y la devolvió al portero de su país.

Sadio Mané no solo se llevó el MVP de la Copa África, también se convirtió en un gran líder que consiguió convencer a un todo Senegal para volver a jugar después de que su entrenador, Pape Bouna Thiaw, los expulsara en protesta por un penalti señalado en el tiempo añadido.

El dos veces Futbolista Africano del Año parecía reacio a irse cuando su entrenador irrumpió furioso en el campo e hizo un gesto a sus jugadores para que se fueran. En medio de discusiones por ambas partes, Mané habló con el seleccionador francés Claude Le Roy, veterano de un récord de nueve Copas de Naciones, quien trabajaba a pie de campo para la televisión francesa. "Sadio vino a preguntarme qué haría yo en su lugar, y le dije simplemente: 'Les pediría a tus compañeros que volvieran'", declaró Le Roy, quien anteriormente había entrenado a Senegal.

Senegal ganó 1-0 en la prórroga para conseguir su segundo título de la Copa Africana de Naciones en las últimas tres ediciones, tras lo cual Mané declaró que era su último campeonato africano. "¿Mi última Copa Africana de Naciones? Sí, creo que lo he dicho, me detengo aquí", declaró el jugador de 33 años. "Creo que la próxima generación está lista, harán el trabajo, seré su duodécimo hombre".