El espíritu de diálogo salta por los aires en el primer día de Davos
El enviado especial de la SER en Davos, Jordi Fàbrega, analiza la primera jornada del foro económico de la ciudad suiza

Enviado especial a Davos
El presidente del Foro Económico Mundial, Borge Brende, aprovechó el concierto inaugural del foro el lunes por la noche para pedir a los asistentes que, al igual que trabajarán de manera concertada durante este foro. "Cuento con todos vosotros", dijo Brende ante un auditorio que congregaba a algunos pesos pesados del mundo económico y empresarial.
Pero esa petición ha tenido una vigencia de menos de 24 horas. El primer día de debates en Davos confirma que las posiciones de Estados Unidos siguen muy alejadas de las del resto de países. Y que los afectados por las amenazas de aranceles están dispuestos a responder a Trump con su misma moneda y entrar en una espiral que los mismos que la provocan reconocen que no nos lleva a nada bueno.
Ha sido la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula Von der Leyen, la que ha aprovechado la inauguración del fondo para calificar de "error" la amenaza de más aranceles a los países europeos que no apoyen la anexión de Groenlandia a Estados Unidos: "nuestra respuesta será firme, unitaria y proporcional", decía Von der Leyen que, eso sí, ha hecho un llamamiento a Estados Unidos para que respete el acuerdo comercial al que llegaron las dos potencias en verano.
Poco después, el presidente francés, Emmanuel Macron, diana de los ataques de Donald Trump en los últimos días, apelaba al respeto y el estado de derecho frente a la intimidación y a la brutalidad. Macron pide una respuesta firme desde el multilateralismo: "responder desde una posición puramente moral, limitándonos a hacer condenas y comentarios nos llevaría a la marginación y a la impotencia".
Pero los pocos que podían confiar en que estas palabras o el solo hecho de venir a Europa podía atemperar el discurso de Estados Unidos, han visto como esas esperanzas se esfumaban cuando ha aparecido en el foro el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent. Fiel a su estilo, Bessent ha recomendado a los países europeos que "respiren hondo y no tomen represalias" contra Estados Unidos si la Casa Blanca sube aranceles. Una recomendación que ha sonado más a aviso que a consejo. Y que ha venido seguido de una retahíla de críticas a la Unión Europea por su excesiva regulación que, según dice Bessent, lleva a muchas empresas a preferir invertir en otros países antes que en Europa.
Y en este tira y afloja entre unos y otros, ha irrumpido también Canadá poniéndose del lado europeo. "Nos oponemos rotundamente a los aranceles" ha dicho su primer ministro Mark Carney en un discurso que ha levantado a los asistentes de sus asientos tras defender que ha llegado el momento de acabar con la subordinación a Estados Unidos.
Y todo esto en el primer día y sin que Donald Trump haya puesto un pie en Davos. Este miércoles se dirigirá al plenario y mantendrá reuniones bilaterales con empresarios y mandatarios de otros países para hablar de sus planes para Groenlandia. Veremos si ahí renace el espíritu de diálogo o si esas buenas intenciones se quedan solo en el lema del Foro.

Jordi Fàbrega
Jefe de la Sección de Economía de la Cadena Ser. Primero en Barcelona y desde hace más de una década...




