La caligrafía reivindica su lugar en la era digital: "Escribir a mano activa procesos cognitivos, emocionales y creativos"
La diseñadora gráfica Sonia Beroiz dirige en la Biblioteca de Navarra el ciclo 'Itinerarios de Caligrafía/Kaligrafia Ibilbideak'

La caligrafía reivindica su lugar en la era digital: "Escribir a mano activa procesos cognitivos, emocionales y creativos"
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Madrid
La Biblioteca de Navarra acoge estos días el ciclo 'Itinerarios de Caligrafía / Kaligrafia Ibilbideak', una propuesta cultural que invita a recuperar el gesto de escribir a mano y a abrir un debate sobre su valor en un contexto dominado por la tecnología. El proyecto reúne talleres, encuentros y actividades que defienden la escritura manuscrita como una práctica viva, con beneficios cognitivos, emocionales y creativos.
La iniciativa está dirigida por Sonia Beroiz, diseñadora gráfica y directora artística del ciclo, quien explica en La Ventana que su vínculo con la escritura a mano nace en la infancia. "En el aprendizaje te das cuenta de que entras en un mundo nuevo, de cómo unos simples trazos se convierten en significado", señala. Beroiz recuerda que creció en un entorno en el que escribir a mano era la única opción, una práctica que ha permanecido hasta hoy en su trayectoria profesional.
El ciclo nace con la voluntad de ser un espacio de encuentro transversal. "Hemos querido llamar a personas de ámbitos muy distintos porque la escritura nos afecta a todos por igual", explica. Frente a la idea de que la caligrafía está en desaparición, Beroiz sostiene que sigue muy presente: "Somos muchas las personas que escribimos, investigamos las letras, enseñamos caligrafía o la aplicamos en disciplinas como la educación o incluso las matemáticas".
Un festival para redescubrir la letra escrita
'Itinerarios de Caligrafía' celebra su segunda edición como un festival centrado en la escritura y la caligrafía, con el objetivo de reivindicar su valor presente y futuro. Las actividades se desarrollan en distintos puntos de Navarra, tanto en la capital como en localidades más pequeñas, y están pensadas para públicos muy diversos.
Hay talleres dirigidos a personas que han perdido el hábito de escribir o que sienten cansancio al hacerlo, así como propuestas para mejorar la letra y redescubrir distintas técnicas caligráficas. También se organizan actividades específicas para docentes, estudiantes, funcionarios, familias y niños, lo que ha favorecido una amplia acogida.
Beroiz defiende que la caligrafía no está en conflicto con la tecnología. "No va a desaparecer; va a coexistir con lo digital", afirma, y subraya la importancia de que la ciudadanía conozca y sepa utilizar ambas herramientas.
Interdisciplinariedad y nuevas miradas
La programación cuenta con la participación de alrededor de quince ponentes procedentes de disciplinas tan diversas como la filosofía, la psicología, la neurología, la educación, la sociología, la danza o la propia caligrafía. Esta mirada interdisciplinar refuerza la idea de que escribir a mano no es solo una técnica, sino una experiencia que atraviesa múltiples dimensiones de la vida cotidiana.
Entre las actividades destacan talleres sobre la caligrafía como recurso didáctico, propuestas que vinculan la escritura con la meditación, paseos topográficos, una visita al Archivo General de Navarra para conocer la exposición dedicada a Carlos III y sesiones orientadas a docentes y familias sobre el aprendizaje de la escritura.
Con este ciclo, la Biblioteca de Navarra se convierte en un espacio para repensar la letra escrita, no como una reliquia del pasado, sino como una herramienta vigente que sigue dejando huella en la forma en que pensamos, sentimos y creamos.




